La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo firmó este miércoles la reforma constitucional que obligará a las personas con doble nacionalidad a renunciar a una de ellas si pretenden competir por la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
La reforma, que tendrá efectos a partir de 2028, completó su trámite constitucional luego de ser aprobada por mayoría calificada en la Cámara de Diputados y el Senado, además de recibir el respaldo de 22 congresos locales.
Luisa María Alcalde Luján, consejera jurídica de la Presidencia de la República, explicó que con la firma de Sheinbaum concluye el proceso legislativo y constitucional de la modificación.
“Hoy firmaremos ya la publicación de esta reforma constitucional, dado que ha pasado por todos los requisitos que se necesitan”, sostuvo.
La funcionaria recordó que el proyecto obtuvo el aval requerido en ambas cámaras del Congreso y superó el mínimo constitucional de legislaturas estatales.
“Pasó ya por la aprobación de 22 legislaturas locales, cumpliendo así con el requisito constitucional”, afirmó.
La reforma establece que cualquier aspirante que cuente con una nacionalidad adicional a la mexicana deberá renunciar previamente a ella antes de registrarse como candidato o candidata.
“Establece como requisito necesario para toda persona que quiera registrarse como candidato o candidata para ser presidente o presidenta de la República, gobernador o gobernadora, jefe o jefa de Gobierno, que necesariamente, previo al registro, de contar con doble nacionalidad, renuncie a ella”, detalló Alcalde.
La disposición no afectará los procesos electorales de 2027, ya que los artículos transitorios fijan su aplicación a partir de 2028.
“Es una reforma que, como establecen los transitorios, aplica a partir del 2028”, puntualizó la consejera jurídica.
Alcalde adelantó que aún deberán emitirse disposiciones reglamentarias para precisar el procedimiento mediante el cual los aspirantes tendrán que demostrar que renunciaron efectivamente a su segunda nacionalidad.
“Más adelante tendremos que emitir las disposiciones reglamentarias para que quede muy claro cuál es el trámite que debe realizarse y ante qué autoridades”, indicó.
Precisó que el proceso no estará limitado a gestiones ante la Secretaría de Relaciones Exteriores, sino que también deberá involucrar a las autoridades del país cuya nacionalidad pretenda abandonar el aspirante.
“No [serán trámites] limitados a la Secretaría de Relaciones Exteriores, sino también a los propios países de los cuales se tiene la nacionalidad”, dijo.
Con la firma presidencial de este miércoles, la reforma queda promulgada y será publicada en el Diario Oficial de la Federación, con lo que se formaliza una nueva restricción constitucional para quienes busquen encabezar los poderes ejecutivos federal y estatales.
La modificación introduce así un requisito adicional de elegibilidad: para competir por la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno capitalina, no bastará con cumplir los requisitos de residencia, edad y ciudadanía previstos actualmente, sino que será indispensable acreditar la nacionalidad mexicana exclusiva a partir de 2028.















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