La publicidad digital dirigida a niñas, niños y adolescentes se ha convertido en un riesgo para su salud física y emocional, advirtieron legisladores, autoridades federales y organismos internacionales, al exigir reglas más estrictas contra los algoritmos y el uso de inteligencia artificial (IA) que influyen en sus decisiones de consumo.
Durante el foro “De la pantalla al consumo: regulación de la publicidad digital para la protección de la salud de las niñas, niños y adolescentes”, realizado en la Cámara de Diputados, especialistas alertaron que las plataformas digitales recopilan información sobre los menores para dirigirles anuncios personalizados, incluso de productos nocivos para su salud.
El diputado Joaquín Zebadúa Alva (Morena) sostuvo que las redes sociales y la inteligencia artificial han otorgado una ventaja desproporcionada a los anunciantes, al permitirles influir directamente en las decisiones de consumo de las infancias.
Advirtió que en estos espacios circula publicidad engañosa que puede promover incluso el consumo de sustancias ilícitas, como las drogas, por lo que consideró indispensable avanzar en su regulación.
El legislador aclaró que las medidas no deben interpretarse como restricciones a la libertad de expresión o a la decisión individual de consumo, sino como mecanismos de protección de los derechos y la seguridad de los menores.
Advierten manipulación mediante algoritmos e inteligencia artificial
Idris Rodríguez Zapata, subprocurador de Telecomunicaciones de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), alertó que la publicidad digital representa uno de los desafíos más urgentes para proteger el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes.
Explicó que, a diferencia de los anuncios tradicionales en televisión, radio o medios impresos, la publicidad en internet aparece de manera permanente y se integra a las actividades cotidianas de los usuarios.
Señaló que las pantallas dejaron de ser únicamente espacios de entretenimiento y aprendizaje para convertirse en escenarios donde las empresas disputan la atención, los deseos y hasta la autoestima de los menores.
El funcionario sostuvo que la innovación tecnológica no debe avanzar a costa de la salud física y mental de las infancias, por lo que llamó a construir entornos digitales seguros, transparentes y saludables.
Publicidad personalizada explota vulnerabilidad infantil
Francisco Antonio Meza Durán, director de Determinantes, Competencias y Participación Social de la Secretaría de Salud, advirtió que las nuevas estrategias publicitarias utilizan datos personales y herramientas de inteligencia artificial para influir en consumidores cuyo pensamiento crítico todavía se encuentra en desarrollo.
“La publicidad tradicional se dirige a audiencias, la publicidad digital se dirige a individuos, observa a cada menor y le presenta el producto específico para el momento preciso”, señaló.
Explicó que esta persuasión personalizada se complementa con anuncios encubiertos en videojuegos, contenido patrocinado que aparenta ser una recomendación espontánea, desafíos virales y videos conocidos como unboxing, donde se exhiben productos.
El especialista sostuvo que los niños más pequeños tienen dificultades para distinguir entre publicidad y entretenimiento, mientras que los adolescentes continúan siendo vulnerables a estrategias que apelan a su identidad y necesidad de pertenencia.
“Cuando la publicidad adopta la forma de amistad o entretenimiento, la defensa crítica se debilita y la decisión de consumo deja de ser plenamente libre”, advirtió.
Subrayó que la discusión rebasa el ámbito comercial y debe abordarse como un problema de salud pública.
Alertan por riesgos de obesidad, diabetes y afectaciones emocionales
Meza Durán señaló que organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef han documentado la influencia de la publicidad de productos con exceso de azúcares, grasas y sodio sobre las preferencias alimentarias de la población infantil.
Aunque reconoció que la publicidad no constituye la única causa de los problemas de alimentación, sostuvo que representa un factor modificable sobre el que las autoridades pueden intervenir.
Por ello, pidió fortalecer las capacidades de monitoreo y sanción frente a las plataformas digitales.
José Moya Medina, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en México, advirtió que los denominados determinantes digitales de la salud influyen tanto en los hábitos de consumo como en el bienestar físico, emocional y social.
Explicó que los algoritmos analizan las preferencias y necesidades de los usuarios para dirigirles contenidos publicitarios que pueden reforzar determinados comportamientos y estereotipos.
El representante de la OPS relacionó estos entornos digitales con riesgos para la salud, entre ellos obesidad, diabetes y afectaciones emocionales graves, aunque los señalamientos expuestos no permiten atribuir estos padecimientos exclusivamente a la publicidad.
Sostuvo que proteger a la infancia frente a estas prácticas constituye una inversión en salud pública y desarrollo social.
Unicef pide garantizar entornos digitales saludables
Cecilia De Bustos, jefa de Nutrición de Unicef México, consideró indispensable fortalecer la educación y la información para que niñas, niños y adolescentes desarrollen herramientas que les permitan tomar mejores decisiones de consumo.
Sin embargo, subrayó que la responsabilidad no puede recaer únicamente en los menores o sus familias, pues lo prioritario es garantizar entornos saludables.
Los participantes coincidieron en la necesidad de revisar los mecanismos de regulación de la publicidad digital, particularmente aquella que utiliza algoritmos, inteligencia artificial y contenidos encubiertos para influir en las decisiones de consumo infantil.
El desafío planteado en el foro es establecer medidas de protección y vigilancia sin vulnerar derechos fundamentales, ante un mercado publicitario que utiliza cada vez más información personal para captar consumidores desde edades tempranas.















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