La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo admitió que persisten deficiencias en el suministro de medicamentos, problemas de distribución, carencias tecnológicas y rezagos laborales en instituciones públicas de salud, por lo que intensificará sus recorridos sin previo aviso a hospitales y centros médicos para conocer las condiciones reales en las que se atiende a la población.
Durante la Mañanera del Pueblo, celebrada en Palacio Nacional, la mandataria advirtió que no permitirá que las visitas presidenciales se conviertan en ejercicios de simulación mediante la limpieza, pintura o acondicionamiento de instalaciones únicamente para aparentar que funcionan adecuadamente.
“Hay una mala práctica de que cuando va a llegar la presidenta o el presidente, se pinta para que se vea todo bonito”, cuestionó al explicar que busca ingresar a las unidades médicas sin grandes comitivas ni preparativos especiales.
Sheinbaum señaló que, después de su Primer Informe de Gobierno, instruyó al gabinete de salud realizar una revisión de los servicios médicos del IMSS-Bienestar en las 24 entidades federativas donde opera este sistema, con el objetivo de evaluar avances y detectar problemas pendientes.
Explicó que estas supervisiones incluyen reuniones con directores de hospitales generales, materno-infantiles y de especialidades, quienes exponen directamente las dificultades de operación, las necesidades del personal y las deficiencias en la atención.
“La idea es llegar y ver cómo está la situación real”, subrayó.
La jefa del Ejecutivo recordó que durante sus recientes recorridos por Hidalgo y el Estado de México sostuvo encuentros con responsables de hospitales y visitó centros de salud, donde identificó situaciones que requieren atención inmediata.
Uno de los principales problemas detectados es el abastecimiento de medicamentos, particularmente por dificultades con proveedores y fallas en los mecanismos internos de distribución del Instituto Mexicano del Seguro Social.
“Hay algunos problemas de proveedores, pero también hay problemas dentro del IMSS de distribución”, reconoció.
La presidenta explicó que recibió quejas de personal médico del IMSS en Ecatepec, Estado de México, relacionadas con la falta de medicamentos, situación que fue revisada con los responsables del sector salud.
También mencionó el caso de un medicamento para pacientes con diabetes cuya demanda ha aumentado y que no estaba llegando en cantidades suficientes a determinadas unidades médicas. Ante ello, aseguró que se tomaron medidas para incrementar su suministro mensual.
En materia laboral, Sheinbaum reconoció que todavía existen médicos, enfermeras y otros trabajadores contratados durante la pandemia que no han sido incorporados plenamente a esquemas con todas las prestaciones correspondientes.
“Todavía quedan algunos médicos, enfermeras, personal de salud, pues que hay que darles todas las condiciones. Entonces eso tiene que acelerarse”, manifestó.
Sobre las inconformidades salariales, indicó que la propuesta de incremento representaría poco más del cinco por ciento en los ingresos, aunque algunos asuntos deberán resolverse mediante acuerdos con las organizaciones sindicales.
La mandataria también informó que su administración impulsa la transformación tecnológica del IMSS-Bienestar mediante la instalación de internet, pequeños laboratorios clínicos y expedientes médicos digitales.
Detalló que alrededor del 40 por ciento de los centros de salud registra avances en la incorporación de estas herramientas, mientras que el 60 por ciento restante sigue pendiente.
Destacó que la digitalización permitirá reducir los tiempos administrativos y mejorar la atención a los pacientes. Como ejemplo, explicó que en una unidad médica del Estado de México el registro inicial de mujeres embarazadas pasó de aproximadamente 40 a diez minutos.
Sheinbaum sostuvo que, aunque las denuncias por deficiencias en el sistema de salud deben investigarse y resolverse, también existen actores políticos y comentaristas que buscan amplificar las inconformidades para responsabilizar al gobierno de problemas ajenos a las instituciones públicas.
En ese contexto, criticó a Denise Dresser por atribuir al gobierno federal la falta de medicamentos en farmacias privadas y afirmó que estos establecimientos cuentan con sus propios mecanismos de comercialización y distribución.
No obstante, reiteró que su administración tiene la obligación de responder ante las deficiencias reales de los servicios públicos de salud.
“Evidentemente hay que resolverlo y hay que atenderlo”, enfatizó.
Finalmente, aseguró que mantendrá sus reuniones semanales con el gabinete de salud y continuará recorriendo hospitales para escuchar directamente a médicos, directivos y derechohabientes.
“Hay que escuchar, hay que gobernar escuchando y atendiendo”, puntualizó la presidenta.















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