La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyó al director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo Aburto, a revisar el incremento salarial de 6.8 por ciento rechazado por la mayoría de los trabajadores que participaron en una consulta sindical y presentar una nueva propuesta que mejore sus ingresos y condiciones laborales, aunque advirtió que cualquier acuerdo deberá mantenerse dentro de las posibilidades financieras de la institución.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria confirmó que el titular del Seguro Social realizará entre este jueves y viernes una evaluación de las alternativas económicas que podrían ofrecerse a los trabajadores, después de que desconocieron mediante su voto el acuerdo alcanzado por la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
«Todo tiene que estar en el marco de lo posible, nadie está obligado a lo imposible», puntualizó Sheinbaum al ser cuestionada sobre el porcentaje de aumento que estaría dispuesto a conceder el gobierno federal.
La jefa del Ejecutivo explicó que Zoé Robledo deberá sentarse nuevamente con la representación sindical para analizar las opciones que permitan construir una propuesta más favorable para el personal médico, de enfermería, administrativo y operativo del instituto.
«El día de hoy y mañana Zoé Robledo va a hacer un análisis para ver una propuesta que pueda ser de beneficio», señaló la presidenta, quien evitó adelantar una cifra sobre el incremento salarial que podría plantearse en las próximas negociaciones.
Sheinbaum sostuvo que el resultado de la consulta constituye un ejercicio de democracia sindical y destacó que, gracias a la reforma laboral promovida durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, los trabajadores tienen la facultad de rechazar los acuerdos negociados por sus representantes.
«Si no hubiera habido esa reforma laboral, pues esto no se hubiera dado», aseguró.
La presidenta subrayó que fue la propia dirigencia sindical la que abrió la consulta ante la inconformidad de los trabajadores, quienes finalmente votaron en contra de la propuesta salarial y demandaron retomar el diálogo con las autoridades.
«Fue una votación libre y los trabajadores mayoritariamente dijeron que el sindicato se siente nuevamente para una nueva propuesta, no se acepta este aumento salarial», enfatizó.
Asimismo, rechazó los señalamientos de quienes anticipaban que el procedimiento no sería democrático y consideró que los resultados demostraron que los trabajadores pudieron expresar libremente su decisión.
Ante este escenario, explicó que deberá establecerse una prórroga, conforme al procedimiento correspondiente, para permitir que el sindicato y las autoridades del IMSS reinicien las negociaciones y exploren distintas alternativas.
Sheinbaum precisó que la revisión no necesariamente deberá concentrarse exclusivamente en el salario, sino también en otros aspectos relacionados con las condiciones en que desempeñan sus funciones los trabajadores de la institución.
«Desde mi perspectiva es evidentemente el salario, pero también otros temas de los que hemos hablado aquí, que es muy importante para las condiciones de trabajo de quienes nos cuidan», manifestó.
El pronunciamiento presidencial se produjo después de que el secretario general del SNTSS, Rafael Olivos Hernández, reconoció que la propuesta salarial no logró el respaldo mayoritario de los trabajadores en la consulta realizada el miércoles 14 de octubre, por lo que deberá retomarse el proceso de negociación.
El acuerdo rechazado contemplaba un incremento global de 6.8 por ciento, integrado por 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones, propuesta que había sido aprobada inicialmente por el Congreso Nacional del sindicato.
Sin embargo, grupos de trabajadores consideraron insuficiente el ofrecimiento y protagonizaron movilizaciones en distintos puntos del país para exigir un aumento de al menos 10 por ciento, además de mejores condiciones de trabajo, contratación de personal, abastecimiento de medicamentos e insumos y cambios en el sistema de jubilaciones y pensiones.
Las inconformidades también alcanzaron a la dirigencia de Rafael Olivos Hernández, cuya destitución ha sido exigida por sectores disidentes que cuestionan la representación sindical y los términos en que se negoció el incremento salarial.
Respecto a las demandas para recuperar el anterior Régimen de Jubilaciones y Pensiones y eliminar el sistema de Afores, el IMSS ha señalado que se trata de modificaciones que requieren reformas legales y que no pueden resolverse exclusivamente mediante acuerdos administrativos.
El rechazo de la base trabajadora coloca ahora a la dirigencia sindical ante la obligación de negociar una propuesta distinta, mientras el gobierno federal deberá determinar hasta dónde puede mejorar el ofrecimiento económico sin comprometer los recursos del instituto.
Por el momento, la presidenta Sheinbaum no fijó un nuevo porcentaje de aumento salarial y dejó en manos de Zoé Robledo la evaluación de las alternativas que podrían presentarse a los trabajadores, quienes tendrán nuevamente la última palabra sobre la aceptación del acuerdo que se alcance.















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