Pese al endurecimiento de la política comercial del presidente estadounidense Donald Trump, alrededor del 80 por ciento del comercio entre México y Estados Unidos continúa libre de aranceles, aseguró el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ante diputados federales.
Durante su comparecencia ante comisiones de la Cámara de Diputados, con motivo de la glosa del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario sostuvo que México ha logrado preservar condiciones comerciales favorables, a pesar de las tensiones arancelarias y la incertidumbre sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Ebrard afirmó que el panorama actual contrasta con las previsiones de una posible ruptura comercial, una caída de la inversión extranjera directa y mayores dificultades para la economía mexicana.
El titular de Economía destacó que, lejos de concretarse esos escenarios, el país mantiene el acceso preferencial de buena parte de sus exportaciones al mercado estadounidense y conserva una posición competitiva frente a otras economías.
México mantiene ventajas comerciales frente a aranceles de Trump
El secretario explicó que la estrategia del Gobierno federal se ha concentrado en proteger las exportaciones mexicanas, preservar el T-MEC y evitar mayores afectaciones a las cadenas productivas de América del Norte.
Según Ebrard, México ha movilizado recursos institucionales y diplomáticos para conservar una relación de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, particularmente ante las nuevas reglas impuestas por Washington.
Durante su exposición, señaló que otras economías del G20 enfrentan gravámenes generales de distintos porcentajes, mientras México mantiene una proporción significativa de su intercambio comercial sin esas cargas.
Sin embargo, el porcentaje señalado por el funcionario no significa que todos los productos mexicanos estén exentos de impuestos de importación. Sectores estratégicos como el automotriz, el acero y el aluminio continúan sujetos a medidas arancelarias estadounidenses.
Negociación del T-MEC enfrenta obstáculos en Estados Unidos
Las declaraciones de Ebrard coinciden con nuevas señales de tensión en las conversaciones comerciales bilaterales.
De acuerdo con información difundida por Reuters este 16 de octubre, que cita un reporte de The Wall Street Journal, las negociaciones para reducir los aranceles estadounidenses al acero, aluminio y automóviles mexicanos se han estancado por diferencias dentro de la Administración Trump.
El secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, se ha opuesto a reducciones significativas de los gravámenes de 25 por ciento sobre automóviles mexicanos y de 50 por ciento sobre acero y aluminio.
Aunque autoridades de ambos países sostienen que el diálogo continúa, las diferencias mantienen abierta la incertidumbre sobre posibles acuerdos para los sectores más afectados.
Ebrard apuesta por fortalecer la producción nacional
El funcionario vinculó la defensa del comercio exterior con el Plan México, estrategia del Gobierno de Claudia Sheinbaum para aumentar la producción nacional, atraer inversiones y fortalecer sectores industriales considerados prioritarios.
Entre las actividades mencionadas se encuentran la fabricación de semiconductores, electrónica, computación y otras industrias tecnológicas.
También subrayó la necesidad de incrementar el contenido nacional de las exportaciones y ampliar la presencia de productos mexicanos en mercados distintos al estadounidense.
La industria automotriz ocupa un lugar central en esa estrategia debido a su peso en la manufactura mexicana y a su integración con las cadenas productivas estadounidenses.
Persisten riesgos para exportaciones e inversión
Ebrard anticipó que la cuarta ronda bilateral de revisión del T-MEC se llevará a cabo antes de que concluya 2026, en medio de una transformación de las reglas del comercio internacional.
El funcionario sostuvo que México mantiene una posición favorable y confió en que las condiciones comerciales puedan mejorar.
No obstante, la permanencia de aranceles sectoriales y las dificultades para alcanzar nuevos acuerdos con Washington representan desafíos para las exportaciones, la inversión y la competitividad de la industria nacional.
Así, mientras el Gobierno federal destaca que aproximadamente ocho de cada diez operaciones comerciales con Estados Unidos permanecen libres de aranceles, la negociación de los gravámenes que afectan a sectores industriales estratégicos continúa pendiente















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