Ante la falta de información clara sobre el consumo de combustible y las emisiones contaminantes de los automóviles nuevos, la organización El Poder del Consumidor exigió a la Secretaría de Economía establecer un etiquetado obligatorio que permita a los compradores conocer el gasto real que enfrentarán durante la vida útil de sus vehículos.
La organización advirtió que las diferencias en el consumo de gasolina entre automóviles de un mismo segmento pueden superar los 40 mil pesos anuales, lo que representa más de 200 mil pesos adicionales en cinco años, considerando la inflación.
A casi tres años de haber presentado esta exigencia, en noviembre de 2023, integrantes de El Poder del Consumidor regresaron a las instalaciones de la Secretaría de Economía para demandar la actualización de la Norma Oficial Mexicana NOM-160-SCFI-2014 y su incorporación al Programa Nacional de Infraestructura de la Calidad 2027.
Stephan Brodziak, coordinador de la campaña de Calidad del Aire de la organización, advirtió que adquirir un automóvil representa un compromiso financiero que va mucho más allá del precio de compra.
“Comprar un automóvil compromete el presupuesto familiar durante años. El precio de venta cuenta sólo una parte: el consumo de combustible puede representar diferencias importantes en el gasto”, señaló.
El especialista exigió que los vehículos comercializados en México cuenten con información visible que permita comparar tanto los costos de operación como sus impactos ambientales.
“Exigimos una etiqueta que permita comparar cuánto cuesta usar cada vehículo y cuáles son las emisiones que impactan a la salud y al medio ambiente. La Secretaría de Economía debe poner el derecho a la información en el centro de esta actualización”, sostuvo.
Por su parte, Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, cuestionó que electrodomésticos como los refrigeradores estén sujetos a obligaciones estrictas de etiquetado energético, mientras que los automóviles carezcan de un mecanismo equivalente.
“Si todo refrigerador introducido al mercado en México está obligado por una norma (NOM-015-ENER-2018) a cumplir obligatoriamente a portar una etiqueta amarilla visible que no puede ser removida hasta que el producto sea entregado al comprador final, no entendemos porque no lo están los automóviles que tiene un mayor impacto en la economía familiar por consumo energético y gran impacto en la calidad del aire y el calentamiento global”, expresó.
Calvillo subrayó que “como consumidores nuestro primer derecho es el derecho a la información”.
Gasolina golpea el bolsillo de las familias
De acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2024, citadas por la organización, las familias mexicanas destinan en promedio 6.4 por ciento de su gasto corriente trimestral a combustibles para vehículos.
El Poder del Consumidor sostuvo que el rendimiento energético reportado en pruebas de laboratorio no necesariamente refleja las condiciones reales de conducción, por lo que solicitó incorporar un indicador ajustado que permita estimar con mayor precisión el gasto cotidiano.
Según su propuesta, al reducir 25 por ciento el rendimiento combinado de laboratorio para obtener un rendimiento ajustado, el gasto estimado en combustible para recorrer una misma distancia aumenta 33 por ciento.
La etiqueta también deberá presentar una proyección anual del costo de gasolina o electricidad, tomando como referencia un recorrido de 15 mil kilómetros al año, así como un comparativo de ahorro o gasto adicional durante cinco años frente a otros vehículos del mismo segmento.
Demandan transparencia sobre emisiones contaminantes
La propuesta contempla colocar las etiquetas en el parabrisas y en la ventana del conductor, además de incluirlas en la publicidad de cada modelo.
También deberán mostrar el rendimiento en ciudad, carretera y combinado, el consumo energético ajustado y las emisiones contaminantes, con criterios específicos para automóviles de combustión interna, híbridos y eléctricos.
La organización destacó que los costos ambientales asociados a la contaminación representan una carga económica considerable para el país.
Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los costos por degradación ambiental relacionados con las emisiones al aire alcanzaron aproximadamente 833 mil millones de pesos en 2024, equivalentes a 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto.
Sin embargo, aclaró que esta estimación incluye distintas fuentes contaminantes y no corresponde exclusivamente al sector transporte.
Asimismo, señaló que durante 2025 Estados Unidos exportó a México un promedio de 486 mil barriles diarios de gasolina terminada y componentes de mezcla, lo que refuerza la importancia de mejorar la eficiencia energética del parque vehicular.
Denise Rojas, oficial de comunicación de El Poder del Consumidor, consideró insuficiente que los datos sobre consumo y emisiones permanezcan únicamente en documentos técnicos.
“Una cifra escondida en una ficha técnica no basta. Las y los consumidores necesitamos información visible, sencilla y útil para decidir”, afirmó.
Explicó que la organización habilitó una plataforma digital para consultar rendimiento, gasto estimado y emisiones de vehículos correspondientes a modelos 2022 a 2025, aunque insistió en que el acceso universal a esos datos requiere obligaciones oficiales para la industria automotriz.
Finalmente, El Poder del Consumidor exigió a la Secretaría de Economía una respuesta formal, la incorporación de la actualización de la NOM-160 al programa regulatorio de 2027 y un calendario verificable para avanzar hacia el etiquetado obligatorio.
La organización insistió en que los consumidores deben conocer cuánto les costará utilizar un automóvil y cuál será su impacto ambiental antes de tomar una decisión de compra.















Deja una respuesta