El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que mantendrá vigentes los aranceles que ha justificado por motivos de seguridad nacional y que firmará una orden ejecutiva para aplicar un arancel global del 10% adicional a las importaciones, a pesar de que la Corte Suprema de Estados Unidos declaró ilegales la mayoría de sus gravámenes impuestos bajo una ley de emergencia.
La decisión del máximo tribunal, emitida en un caso que desestimó el uso de la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) para imponer tarifas, representó un revés a la política comercial más emblemática de Trump en su segundo mandato y apuntó a que solo el Congreso tiene autoridad para establecer impuestos sobre el comercio.
No obstante, el mandatario defendió su estrategia y aseguró que los aranceles por “seguridad nacional” seguirán vigentes, al tiempo que anunció la imposición de un arancel global del 10% bajo el artículo 122 de la Trade Act de 1974, que permite gravámenes temporales en situaciones específicas de balanza de pagos. Ese nuevo gravamen se aplicaría por 150 días y se sumaría a los aranceles ya existentes, según la Administración.
Trump también informó que iniciará nuevas investigaciones en materia comercial bajo el artículo 301 para enfrentar lo que califica como prácticas desleales de otros países y empresas.
La Corte Suprema determinó que el uso de poderes de emergencia para imponer aranceles sin la autorización explícita del Congreso excedió las facultades presidenciales, en una decisión que puso en duda la constitucionalidad de las acciones ejecutivas en política comercial.
Fuentes consultadas señalan que, aunque parte de los aranceles sectoriales impuestos bajo otras leyes —como los vinculados a la seguridad nacional en el acero y el aluminio— pueden seguir en vigor, el fallo limita el alcance de la autoridad ejecutiva sin intervención legislativa.















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