El Gobierno de México desplegó un operativo interinstitucional para contener y atender la presencia de hidrocarburos en costas del Golfo, principalmente en Veracruz y Tabasco, donde ya se han recolectado 128 toneladas de residuos contaminados a lo largo de más de 165 kilómetros de litoral.
Las labores, encabezadas por dependencias federales como Marina, Semarnat y Pemex, incluyen limpieza en playas, manglares y cuerpos de agua, mediante brigadas que realizan recolección manual, así como la instalación de barreras de contención para evitar la dispersión del crudo hacia ecosistemas sensibles.
Las zonas con mayor intervención se ubican en municipios cercanos a los puertos de Alvarado, Coatzacoalcos, Tuxpan y Veracruz, además de Dos Bocas, en Tabasco, donde se busca frenar el impacto ambiental en áreas costeras y pesqueras.
En paralelo, Petróleos Mexicanos activó un esquema de apoyo social para comunidades afectadas, principalmente del sector pesquero. La empresa destinó más de 35 millones de pesos para mitigar las afectaciones económicas, incluyendo el suministro de combustible, entrega de equipo de pesca y la operación de una unidad médica móvil.
Además, se incorporó a pobladores de las zonas impactadas en labores de limpieza mediante contrataciones temporales, como parte de las acciones de respuesta a la contingencia.
Sobre el origen del hidrocarburo, autoridades federales mantienen abierta una investigación técnica y científica que incluye el uso de imágenes satelitales, drones, sobrevuelos y análisis de corrientes marinas, así como la revisión de infraestructura energética en la región.
El gobierno también rechazó información difundida por una organización civil, al señalar que no corresponde a evidencia satelital real, sino a representaciones gráficas sin sustento técnico.
De manera paralela, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente realizan inspecciones en campo en estados del Golfo como Veracruz, Tabasco, Campeche y Tamaulipas, con el objetivo de verificar posibles daños ambientales y el cumplimiento de la normatividad en el sector hidrocarburos.
Estas acciones incluyen recorridos terrestres, sobrevuelos y visitas a playas, lagunas y ríos, además de la recopilación de información con académicos y organizaciones civiles para dimensionar el impacto en flora y fauna.
Las autoridades advirtieron que, una vez identificado el origen del hidrocarburo, se procederá conforme a la ley para deslindar responsabilidades, lo que podría derivar en sanciones administrativas, penales y ambientales, incluyendo multas y obligaciones de remediación.
Mientras tanto, continúan los trabajos de contención en zonas marinas para evitar que el contaminante alcance nuevas áreas costeras, en un esfuerzo por limitar los daños ecológicos y económicos en la región.















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