Al menos ocho de cada 10 mexicanos que regresaron de Estados Unidos en los últimos años no lo hicieron de manera voluntaria, sino por intervención de autoridades migratorias, de acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El reporte, elaborado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), señala que el 83% de los retornos registrados entre 2023 y 2025 ocurrió por acciones de las autoridades estadounidenses, lo que evidencia el carácter predominantemente forzado de este fenómeno migratorio.
En contraste, apenas el 17% de los migrantes mexicanos volvió por decisión propia, motivado principalmente por dificultades económicas, falta de empleo o temor a ser detenido en territorio estadounidense.
El estudio, basado en encuestas a cerca de 400 personas en distintas ciudades del país, subraya que el retorno migratorio es un proceso “heterogéneo” que requiere respuestas diferenciadas por parte de las autoridades mexicanas.
Entre las principales necesidades de quienes regresan destaca la generación de ingresos y acceso a empleo, señalada por el 62% de los encuestados. También se identifican carencias en servicios de salud, asistencia legal, transporte y vivienda.
En cuanto al perfil de los retornados, el informe indica que el 76% son hombres y la mayoría proviene de entidades con alta tradición migratoria como Guerrero, Oaxaca y Michoacán.
Respecto a las causas de migración hacia Estados Unidos, el 96% de los encuestados refirió motivos económicos, mientras que un 21% mencionó razones de seguridad.
El informe de la ONU advierte que el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos ha incidido en el aumento de retornos forzados, lo que plantea desafíos para México en materia de reintegración social y económica de esta población.















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