Integrantes de colectivos de búsqueda de personas desaparecidas localizaron más de 30 osamentas en un presunto cementerio clandestino en el municipio de Sonoyta, al norte de Sonora, durante jornadas realizadas entre marzo y abril.
De acuerdo con el colectivo “Buscando a Jonás”, que participó en las labores junto con “Buscadoras de la Frontera Nogales”, en el sitio se identificaron al menos nueve fosas clandestinas. Tan sólo los días 3 y 4 de abril se recuperaron 11 restos óseos, la mayoría con un nivel de integridad cercano al 80 por ciento.
Las buscadoras detallaron que el hallazgo fue reportado a las autoridades a través del número de emergencias 911, lo que permitió la intervención de personal pericial; sin embargo, acusaron que el acompañamiento institucional ha sido insuficiente, especialmente en materia de seguridad.
El sitio, considerado por los colectivos como un posible “cementerio clandestino”, se suma a otros puntos localizados recientemente en la entidad, donde la crisis de desapariciones ha obligado a familiares a realizar búsquedas por cuenta propia ante la falta de resultados oficiales.
Las integrantes de los colectivos hicieron un llamado a familiares de personas desaparecidas para acudir a las autoridades y participar en los procesos de identificación mediante pruebas genéticas, al señalar que cada hallazgo puede ser clave para dar certeza a las familias.
En Sonora, como en otras regiones del país, los colectivos de madres buscadoras han asumido tareas de localización en campo, enfrentando riesgos constantes en zonas controladas por el crimen organizado y denunciando omisiones de las autoridades en la atención a la crisis de desapariciones.















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