Este jueves comienza oficialmente el torneo internacional de futbol organizado por México, Estados Unidos y Canadá, un certamen que marcará un antes y un después en la historia de este deporte al convertirse en la primera edición organizada por tres países y la primera en reunir a 48 selecciones nacionales. Con ello, la competencia crecerá de 64 a 104 partidos y se extenderá durante 39 días.
Pero más allá de las cifras, el arranque del torneo coloca nuevamente a México en el centro de la historia futbolística mundial. Ninguna otra nación ha sido sede de tres justas mundialistas masculinas: México lo hizo en 1970, repitió en 1986 y ahora vuelve a recibir el mayor espectáculo deportivo del planeta.
La ceremonia inaugural se celebrará en el histórico Estadio Azteca, que se convertirá en el primer estadio del mundo en albergar tres partidos inaugurales de un Mundial. En 1970 vio coronarse al Brasil de Pelé; en 1986 fue escenario de las hazañas de Diego Armando Maradona; y ahora abrirá sus puertas a una nueva generación de estrellas.
México y los Mundiales: una relación histórica
La historia mundialista de México comenzó desde la primera edición celebrada en Uruguay en 1930. Sin embargo, fue como anfitrión donde el país consolidó algunos de los capítulos más memorables del futbol internacional.
En México 1970, el país organizó por primera vez un Mundial y mostró al mundo una nueva dimensión de la cobertura deportiva. Fue la primera justa transmitida globalmente vía satélite y la primera en implementar las tarjetas amarillas y rojas. La selección mexicana alcanzó los cuartos de final, la mejor actuación de su historia hasta ese momento.
Dieciséis años después, México volvió a asumir la organización tras la renuncia de Colombia. En tiempo récord logró sacar adelante el campeonato de 1986, que quedó inmortalizado por el partido entre Argentina e Inglaterra, donde Maradona anotó «La Mano de Dios» y el considerado por muchos como el mejor gol en la historia de los Mundiales.
Hasta la fecha, los cuartos de final alcanzados en 1970 y 1986 continúan siendo el mejor resultado de la Selección Mexicana en una Copa del Mundo.
El torneo más grande de la historia
La edición de 2026 romperá todos los registros establecidos anteriormente.
Entre las principales cifras destacan:
- 48 selecciones participantes.
- 104 partidos.
- 16 ciudades sede.
- Tres países anfitriones.
- Más de mil 200 futbolistas registrados.
- Cerca de 40 días de competencia.
México albergará 13 encuentros distribuidos entre Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, incluyendo el partido inaugural.
Operativo de seguridad sin precedentes
La magnitud del torneo obligó a desplegar uno de los esquemas de seguridad más importantes en la historia reciente de Norteamérica.
En la Ciudad de México se implementarán cierres viales, filtros de acceso, vigilancia permanente en los alrededores del Estadio Azteca y restricciones de movilidad en distintas vialidades cercanas al inmueble. Sólo podrán ingresar a determinadas zonas quienes acrediten residencia, boleto o acreditación oficial.
Además, los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá establecieron mecanismos de coordinación en materia de inteligencia, protección civil, vigilancia aérea, seguridad fronteriza y monitoreo de riesgos para garantizar la protección de millones de aficionados que se desplazarán durante el campeonato.
Las autoridades mexicanas también anunciaron operativos especiales para combatir la venta de mercancía apócrifa y reforzar la seguridad en centros turísticos, aeropuertos, terminales de autobuses y zonas de alta concentración de visitantes.
Miles de voluntarios, el motor silencioso
Detrás de la organización del torneo existe una estructura integrada por miles de voluntarios que apoyarán en aeropuertos, estadios, centros de acreditación, logística, transporte, atención a visitantes y orientación turística.
Los participantes fueron seleccionados mediante convocatorias internacionales y deberán cumplir jornadas de servicio durante el desarrollo de la competencia, convirtiéndose en una pieza fundamental para el funcionamiento del evento.
Un país que vuelve a soñar
A cuatro décadas del Mundial de 1986, México vuelve a colocarse ante los ojos del mundo.
Cuando el balón ruede este jueves en el Estadio Azteca, no sólo comenzará un nuevo torneo internacional de futbol. También arrancará una edición histórica que convertirá a México en el único país que ha sido sede de tres Copas del Mundo masculinas y que buscará escribir un nuevo capítulo en una relación que comenzó hace más de medio siglo con el futbol mundial.
La expectativa es enorme. Millones de aficionados seguirán una competencia que promete romper récords de asistencia, audiencia y derrama económica, mientras México vuelve a asumir un papel protagónico en la organización del evento deportivo más importante del planeta.
Foto: IA














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