Estados Unidos y México inauguraron una nueva etapa de cooperación en materia de seguridad con la puesta en marcha del Grupo Bilateral de Implementación (GBI), un mecanismo que busca acelerar acciones conjuntas contra los cárteles, el tráfico de drogas y armas, la migración ilegal y otras amenazas transnacionales que afectan a ambos países.
La reunión inaugural se realizó este viernes en la Embajada de Estados Unidos en México y reunió a representantes de 15 agencias del gobierno estadounidense y a sus contrapartes mexicanas, con el objetivo de impulsar resultados de corto plazo en áreas consideradas prioritarias para ambas administraciones.
De acuerdo con la representación diplomática estadounidense, las discusiones se enfocaron en el combate al crimen organizado, el robo de combustible, la seguridad fronteriza, el tráfico ilícito de armas, la migración irregular y el desarrollo de mecanismos de coordinación frente a amenazas emergentes, incluidos los drones.
En un comunicado, la Embajada destacó que el nuevo esquema refleja una “nueva era de cooperación en seguridad” y subrayó que ambos países han comprobado que pueden alcanzar resultados históricos cuando trabajan de manera coordinada.
“El GBI ilustra cómo la cooperación en seguridad entre Estados Unidos y México continúa evolucionando y profundizándose”, señaló la representación diplomática, al afirmar que el mecanismo representa la siguiente fase de los esfuerzos conjuntos para garantizar la seguridad y el bienestar de la población de ambos lados de la frontera.
Embajador destaca resultados conjuntos
Por separado, el embajador de Estados Unidos en México, Ron Johnson, afirmó que el Grupo Bilateral de Implementación permitirá una coordinación más constante y efectiva, con énfasis en la ejecución de acciones y la obtención de resultados medibles.
Durante la visita del secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, a la nueva sede diplomática estadounidense, el diplomático aseguró que la participación de 15 agencias estadounidenses refleja la magnitud del compromiso asumido por ambos gobiernos.
Johnson señaló que, bajo el liderazgo de Donald Trump y Claudia Sheinbaum, la agenda bilateral contempla acciones para frenar el tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas, combatir a las organizaciones criminales transnacionales, fortalecer la seguridad fronteriza, contener la migración ilegal y desmantelar redes de financiamiento ilícito y robo de combustible.
Presumen decomisos y reducción de sobredosis
El embajador aseguró que la cooperación binacional ya ha generado resultados concretos. Entre ellos destacó una reducción superior al 95 por ciento en el flujo marítimo de drogas hacia territorio estadounidense y una disminución de 35 por ciento en las muertes por sobredosis en Estados Unidos.
Asimismo, indicó que México ha asegurado más de 400 toneladas métricas de drogas y desmantelado más de 2 mil 300 laboratorios clandestinos, mientras que las autoridades estadounidenses han decomisado más de 36 mil armas de fuego ilegales, incluidas miles que tenían como destino organizaciones criminales mexicanas.
Ambos gobiernos acordaron mantener reuniones periódicas para fortalecer la coordinación bilateral y reafirmaron su compromiso de combatir a los cárteles y organizaciones criminales transnacionales, con el objetivo de construir una región más segura y próspera.















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