La violencia contra autoridades municipales volvió a golpear a Oaxaca. El presidente municipal de Santiago Amatitlán, Joel Ángel Bravo Martínez, fue ejecutado la mañana de este sábado por un comando armado que ingresó a su domicilio y le disparó en repetidas ocasiones, pese a que previamente había solicitado protección al gobierno estatal ante amenazas y hechos de inseguridad.
De acuerdo con los primeros reportes, hombres armados irrumpieron en la vivienda del alcalde panista y lo atacaron de manera directa. El edil murió en el lugar antes de que pudiera recibir atención médica. Hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas ni sobre el móvil del crimen.
La ejecución ocurre apenas semanas después de que Bravo Martínez denunciara haber sido víctima de una emboscada y un presunto asalto carretero cuando regresaba de una reunión de trabajo en la región Mixteca, hecho por el que solicitó apoyo de autoridades estatales y federales para reforzar su seguridad.
El asesinato del alcalde ha generado preocupación en Oaxaca debido al incremento de ataques contra autoridades locales en distintas regiones del país. Organismos políticos y actores locales exigieron una investigación inmediata para identificar y detener a los responsables materiales e intelectuales del homicidio.
Fuentes consultadas señalaron que Bravo Martínez había expresado preocupación por su seguridad tras los recientes incidentes violentos en la zona. La Fiscalía General del Estado inició las diligencias correspondientes y desplegó personal ministerial para el levantamiento de evidencias.
El crimen se suma a la lista de agresiones contra alcaldes y funcionarios municipales en México, fenómeno que especialistas han vinculado al interés de grupos criminales por influir en gobiernos locales y controlar territorios estratégicos.















Deja una respuesta