El gobierno de Estados Unidos mantuvo sin cambios el arancel de 10 por ciento que aplica a las mercancías mexicanas que no cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, quien aseguró que la resolución emitida por Washington bajo la Sección 301 no representa nuevas cargas comerciales para el país.
El funcionario explicó que, tras revisar las más de 400 páginas de la resolución publicada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), el gobierno mexicano concluyó que no existe ninguna modificación en el tratamiento que reciben las exportaciones nacionales.
«En síntesis, no vemos un cambio en el arancel efectivo que se está pagando el día de hoy», afirmó Ebrard.
No es una nueva aplicación arancelaria
La decisión cobra relevancia porque existía incertidumbre entre el sector exportador sobre la posibilidad de que la administración del presidente Donald Trump utilizara la investigación iniciada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 para aumentar los gravámenes a las importaciones mexicanas. Sin embargo, la resolución únicamente sustituye el fundamento jurídico que respaldaba el arancel temporal de 10 por ciento, sin modificar su aplicación para México.
El secretario precisó que más del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas continúan protegidas por el T-MEC y, por lo tanto, seguirán ingresando al mercado estadounidense sin pagar ese arancel.
«Todas las exportaciones de México que cumplen con el T-MEC están excluidas. No hay cambio en eso», sostuvo.
El gravamen de 10 por ciento continuará aplicándose únicamente a los productos que se exportan fuera de las reglas de origen del tratado comercial, exactamente en las mismas condiciones que estaban vigentes antes de la publicación de la resolución.
«Respecto a lo que nos aplica, es lo mismo que teníamos; solamente cambia el fundamento de ese 10 por ciento», explicó.
Ebrard recordó que este arancel surgió después de que la Suprema Corte de Estados Unidos invalidó los gravámenes impuestos originalmente bajo facultades de emergencia nacional, lo que obligó a la Casa Blanca a buscar un nuevo sustento legal. Primero recurrió a la Sección 122, que permite imponer aranceles temporales de hasta 15 por ciento durante 150 días, y posteriormente inició investigaciones bajo la Sección 301 para dar un soporte jurídico más permanente a esas medidas.
El titular de Economía indicó que el gobierno mexicano conocía anticipadamente el contenido de la resolución debido a las conversaciones permanentes que mantiene con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.
«Ya estábamos informados. Hoy mismo se lo comenté a la Presidenta con todos sus detalles», dijo.
Añadió que las negociaciones continúan con el objetivo de preservar la integración económica de América del Norte y evitar que las nuevas investigaciones comerciales deriven en medidas que afecten al intercambio bilateral.
Aunque la resolución alcanza a alrededor de 60 países, México conserva una posición diferenciada gracias al T-MEC. Mientras otras economías enfrentarán incrementos arancelarios de hasta 12.5 por ciento, las exportaciones mexicanas mantienen el acceso preferencial previsto en el tratado y el arancel de 10 por ciento permanece exclusivamente para aquellas mercancías que no acrediten el contenido regional exigido por el acuerdo comercial.
México mantendrá su principal ventaja comercial frente al mercado estadounidense, luego de que el Gobierno de Estados Unidos confirmó que las exportaciones mexicanas que cumplen con las reglas del T-MEC seguirán exentas de aranceles, lo que permitirá que alrededor del 85% de los envíos nacionales continúen ingresando con arancel cero.
El anuncio se dio al concluir la tercera ronda de conversaciones bilaterales entre México y Estados Unidos para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), celebrada del 21 al 23 de julio en la Ciudad de México y encabezada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.
Estados Unidos modifica su política, pero México conserva el mismo trato preferencial
Durante las reuniones, la delegación estadounidense informó que sustituirá los aranceles aplicados bajo la Sección 122 por un nuevo esquema sustentado en la Sección 301, relacionado con políticas sobre trabajo forzado.
Sin embargo, para México el cambio no implica un incremento en la carga arancelaria. El Gobierno mexicano explicó que las exportaciones amparadas por el T-MEC conservarán la exención de impuestos, mientras que el 10% de gravamen previsto bajo la Sección 301 sustituye el mismo 10% que ya existía bajo la Sección 122, por lo que el tratamiento comercial permanece sin modificaciones.
Sectores estratégicos concentran los avances
Las delegaciones reportaron progresos en temas considerados prioritarios para ambas economías, entre ellos:
- Acero y aluminio.
- Productos derivados.
- Sectores estratégicos.
- Fortalecimiento de las cadenas regionales de valor.
- Sustitución de importaciones provenientes de Asia.
Nueva ronda del T-MEC será en septiembre
Como parte de los acuerdos alcanzados, México y Estados Unidos celebrarán una cuarta ronda de conversaciones durante la primera quincena de septiembre, con el propósito de continuar la revisión del T-MEC y fortalecer la competitividad económica de América del Norte.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, el objetivo es consolidar una mayor seguridad económica regional y generar beneficios para empresas y trabajadores de los tres países integrantes del tratado.















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