Keiko Fujimori asumió este lunes la Presidencia de Perú para el periodo 2026-2031 con el compromiso de devolver la estabilidad institucional, fortalecer la seguridad pública y reactivar la economía de un país que ha atravesado una década marcada por la crisis política, la sucesión de mandatarios y una creciente polarización social.
En su mensaje de investidura ante el Congreso, Fujimori aseguró que trabajará para construir un Perú «seguro, próspero y unido», al tiempo que llamó a dejar atrás los enfrentamientos políticos que han debilitado las instituciones y afectado la confianza ciudadana. La dirigente de Fuerza Popular se convirtió en la primera mujer elegida por voto popular para ocupar la Presidencia del país.
Seguridad, economía e inversión, las prioridades del nuevo gobierno
La nueva mandataria llega al poder tras una elección resuelta por un estrecho margen frente al candidato izquierdista Roberto Sánchez, reflejo de la profunda división política que persiste en el país andino. Su administración enfrentará de inmediato el desafío de contener la delincuencia organizada, impulsar el crecimiento económico y recuperar la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros.
Fujimori también ha planteado acelerar proyectos de infraestructura mediante asociaciones público-privadas y reforzar la cooperación internacional, particularmente con Estados Unidos, como parte de su estrategia para enfrentar al crimen organizado y estimular la actividad económica.
Un Congreso dividido pondrá a prueba la gobernabilidad
Aunque el regreso del fujimorismo representa un cambio en el escenario político peruano, la nueva presidenta deberá negociar con un Congreso fragmentado y enfrentar las movilizaciones de sectores que cuestionan la legitimidad de su triunfo electoral.
Diversas organizaciones sociales mantienen protestas y exigen justicia por las víctimas de conflictos políticos recientes, mientras analistas advierten que la gobernabilidad dependerá de la capacidad del Ejecutivo para construir consensos y evitar nuevos episodios de confrontación institucional.
El regreso del fujimorismo al Palacio de Gobierno
La llegada de Keiko Fujimori marca el retorno del fujimorismo al poder 26 años después de la salida del expresidente Alberto Fujimori. Tras cuatro intentos presidenciales, la líder de Fuerza Popular logró finalmente alcanzar la Presidencia en un contexto de alta incertidumbre política y demandas ciudadanas por mayor seguridad y estabilidad institucional.
Su administración inicia con altas expectativas, pero también bajo el escrutinio de una sociedad dividida que espera resultados rápidos frente a la inseguridad, el crecimiento económico y la recuperación de la confianza en las instituciones democráticas.















Deja una respuesta