El Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE) tendría que coordinar programas y cursos sobre salud mental, prevención del suicidio, conductas autolesivas e ideación suicida dirigidos a jóvenes de entre 12 y 29 años, de acuerdo con una iniciativa presentada en la Cámara de Diputados.
La diputada Aremy Velazco Bautista, de Morena, propuso reformar los artículos 3 y 4 de la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud para incorporar de manera expresa estas tareas dentro de la política nacional de juventud.
La iniciativa plantea que el IMJUVE trabaje con dependencias de la Administración Pública Federal y con autoridades estatales y municipales para impulsar acciones que mejoren el bienestar integral y la salud física y mental de las juventudes.
Advierten riesgos por violencia, acoso y aislamiento
Velazco Bautista señaló que durante la juventud existen factores de riesgo como violencia familiar, escolar, comunitaria o de pareja, acoso y ciberacoso, discriminación, abuso sexual y consumo problemático de sustancias.
También mencionó pérdidas afectivas, dificultades académicas, desempleo, endeudamiento, falta de vivienda, aislamiento social y exposición a contenidos digitales perjudiciales.
La legisladora aclaró, sin embargo, que estos factores no conducen inevitablemente a una conducta suicida.
Entre los elementos de protección citó redes familiares y comunitarias seguras, atención profesional accesible, acompañamiento educativo y laboral, actividad física, participación comunitaria y espacios donde las personas jóvenes puedan expresar sus emociones sin ser juzgadas.
Pretenden detectar señales de riesgo y canalizar casos
La propuesta plantea reforzar la prevención, identificación temprana, orientación y canalización de jóvenes en situación de riesgo.
También contempla mejorar la coordinación entre autoridades, instituciones educativas, centros laborales, comunidades y organizaciones sociales, además del acompañamiento posterior a una crisis o tentativa de suicidio.
Velazco Bautista precisó que la reforma no pretende convertir al IMJUVE en prestador de servicios médicos o psicológicos.
El objetivo, explicó, es fortalecer su función como organismo encargado de articular y coordinar la política nacional de juventud, incorporando la salud mental y la prevención del suicidio como parte del desarrollo integral.
Buscan cobertura para quienes ya no estudian
La diputada sostuvo que la política preventiva no debe limitarse a estudiantes, sino incluir a jóvenes trabajadores, desempleados, universitarios, egresados, cuidadores, emprendedores y personas que se encuentran fuera del sistema educativo.
Indicó que, de acuerdo con cifras del Inegi correspondientes a 2024, la población de 15 a 29 años registró una tasa de 10.2 suicidios por cada 100 mil habitantes.
Señaló que esos datos muestran la necesidad de ampliar las estrategias de prevención hacia sectores juveniles que actualmente pueden quedar fuera de programas concentrados en las escuelas.
Señalan límites de estrategia federal vigente
Velazco Bautista recordó que en abril de 2026 el Gobierno federal presentó la Estrategia Nacional de Atención a la Salud Mental para las y los Jóvenes.
Sin embargo, afirmó que esa estrategia se concentra en estudiantes de tercero de secundaria y bachillerato, por lo que no existe una cobertura homogénea para estudiantes de educación superior ni para jóvenes que dejaron de estudiar.
Proponen rutas de atención y habilidades socioemocionales
De aprobarse la reforma, el IMJUVE podría orientar políticas hacia la sensibilización, el desarrollo de habilidades socioemocionales y la identificación temprana de señales de riesgo.
También tendría que promover rutas de canalización, coordinación con escuelas y centros de trabajo, participación de organizaciones juveniles y generación e intercambio de información.
Velazco Bautista sostuvo que incorporar expresamente la salud mental y la prevención del suicidio en la legislación permitiría fortalecer la planeación de las políticas públicas dirigidas a las juventudes.














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