La diputada federal Magdalena Núñez Monreal, del Partido del Trabajo (PT), impulsó la discusión para tipificar el ecocidio como delito grave en México, ante el deterioro de los ecosistemas y los riesgos derivados de la crisis climática.
La legisladora anunció la realización de la “Mesa Nacional de Paz con la Naturaleza”, encuentro en el que especialistas, activistas y legisladores analizarán la explotación y aprovechamiento de los bienes naturales, así como sus consecuencias ambientales.
“La naturaleza no es algo ajeno, pues los seres humanos formamos parte de la naturaleza”, sostuvo Núñez Monreal.
Advirtió que los actuales modelos de explotación han generado prácticas que calificó como “violentas y depredadoras”, con repercusiones que, señaló, ya se reflejan en una crisis ambiental mundial.
Buscan llevar el ecocidio al Código Penal
Uno de los puntos centrales del foro será la propuesta para incorporar el ecocidio en la legislación mexicana como un delito de máxima gravedad, particularmente ante acciones que provoquen daños extensos o severos a los ecosistemas.
“Es preciso que se establezca en la ley”, planteó Núñez Monreal.
La diputada afirmó que el análisis legislativo deberá considerar no sólo las necesidades actuales, sino las consecuencias ambientales que enfrentarán las próximas generaciones.
“Será, sin duda, un tema que nos permitirá, como legisladores, estar a la altura de nuestra responsabilidad, no con los que hoy estamos aquí, sino con las nuevas generaciones”, señaló.
Alertan por límites planetarios
Núñez Monreal también alertó sobre el deterioro de los llamados límites planetarios, indicadores científicos utilizados para evaluar la presión de la actividad humana sobre los sistemas que mantienen la estabilidad de la Tierra.
La legisladora hizo referencia a seis de nueve límites vulnerados. Esa cifra correspondía a la evaluación científica publicada en 2023; la actualización de 2025 del Stockholm Resilience Centre señala que siete de los nueve límites planetarios ya han sido rebasados, tras incorporarse la acidificación de los océanos.
La petista cuestionó además la postura del presidente estadounidense Donald Trump frente al cambio climático.
Trump ha calificado públicamente el cambio climático como un “engaño” y ha cuestionado las políticas internacionales para combatirlo, pese al consenso científico sobre el calentamiento provocado principalmente por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero.
“México sin ecocidio” pide cambiar relación con la naturaleza
Por su parte, Verónica Sacta, coordinadora e impulsora de la campaña “México sin ecocidio”, advirtió que la devastación de ecosistemas representa un riesgo no sólo para la biodiversidad, sino para la supervivencia humana.
“Estamos hablando de un peligro inminente; si no nos detenemos, si no cambiamos el rumbo, si no tomamos conciencia de lo que estamos haciendo, del impacto que estamos causando”, señaló.
Sacta sostuvo que una paz duradera requiere modificar la relación entre las sociedades y el medio ambiente.
“No podemos hablar de una paz duradera si no se reconcilia la relación entre el ser humano y la naturaleza”, afirmó.
Plantean reformas jurídicas y cambio de modelo económico
La activista consideró necesario que la protección de los ecosistemas se traduzca en nuevos marcos jurídicos, criterios jurisprudenciales y políticas educativas, pero también en modificaciones en los hábitos cotidianos.
Cuestionó además el modelo económico basado en la extracción intensiva de bienes naturales bajo la premisa de que éstos son ilimitados.
Sacta sostuvo que los ecosistemas requieren periodos y condiciones específicas para su regeneración y preservación, por lo que llamó a establecer reglas que limiten su explotación.
La discusión sobre la eventual tipificación del ecocidio en México busca así trasladar el debate ambiental al terreno penal y colocar la destrucción grave de los ecosistemas como un asunto de responsabilidad jurídica.















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