México enfrentará mayores presiones comerciales, migratorias y de seguridad por parte del gobierno de Donald Trump, independientemente de los resultados de las elecciones intermedias de Estados Unidos del 3 de noviembre, mientras la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) mantendrá la incertidumbre para las inversiones y las cadenas productivas de América del Norte.
Así lo advierte la consultora Integralia en su informe México y Estados Unidos: entre la revisión del T-MEC y el impacto de las elecciones intermedias, publicado este 2 de noviembre, en el que sostiene que una eventual victoria demócrata en el Congreso estadounidense no necesariamente representaría un alivio para el gobierno mexicano.
“Las elecciones intermedias van a modificar los contrapesos a Trump, pero no necesariamente reducir las presiones sobre México”, señala el documento, coordinado por Luis Carlos Ugalde.
El análisis advierte que, si los demócratas consiguen controlar una o ambas cámaras del Congreso, aumentarán las investigaciones y la fiscalización contra la administración republicana, lo que podría llevar a Trump a concentrar mayores esfuerzos en política exterior para fortalecer su legado político.
En ese escenario, México podría enfrentar nuevas exigencias en materia de combate al narcotráfico, extradiciones, migración y acciones contra las organizaciones criminales.
“No pueden descartarse nuevas amenazas de acciones unilaterales”, alerta Integralia al analizar las posibles consecuencias de una mayor confrontación política en Washington.
T-MEC: 94 temas pendientes y revisiones anuales hasta 2036
Uno de los principales focos de incertidumbre es la revisión del T-MEC, después de que Estados Unidos rechazara en julio de 2026 extender su vigencia por otros 16 años, lo que abrió un proceso de revisiones anuales de 2027 a 2036.
“El T-MEC seguirá vigente, pero la incertidumbre sobre sus condiciones se prolongará”, sostiene el informe.
La consultora documenta que, tras tres rondas formales de negociación, la agenda de asuntos pendientes aumentó de 54 a 94 temas, entre ellos reglas de origen automotriz, trazabilidad del acero, componentes electrónicos, insumos extrarregionales y plataformas digitales.
La cuarta ronda de negociaciones podría reprogramarse para finales de 2026, después de las elecciones estadounidenses, mientras que la primera revisión anual está prevista para 2027.
El documento subraya que Trump conservará amplias facultades para mantener o modificar aranceles y exigir un mayor contenido regional en los productos comercializados bajo el tratado, sin importar la composición partidista del Congreso.
Sin embargo, derrotas republicanas en estados perjudicados por los aranceles podrían provocar presiones internas para moderar algunas restricciones comerciales de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
Comercio de México y EU alcanza 871 mil 600 millones de dólares
A pesar de las tensiones políticas, Integralia destaca la profunda dependencia económica entre ambos países.
De acuerdo con el informe, el intercambio comercial bilateral alcanzó los 871 mil 600 millones de dólares en 2025, casi nueve veces el registrado cuando entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Además, alrededor de 83% de las exportaciones mexicanas tiene como destino Estados Unidos, mientras que las ventas nacionales hacia ese mercado equivalen aproximadamente a 30% del Producto Interno Bruto (PIB).
La integración también se refleja en las economías regionales. Texas registró un intercambio comercial con México superior a 301 mil millones de dólares durante 2025, seguido por California y Michigan.
Para Integralia, esta vinculación hace costosa una eventual ruptura de las cadenas productivas, pero no elimina el riesgo de nuevas restricciones.
El documento señala que la relación bilateral enfrenta una paradoja, pues las economías nunca habían estado tan integradas y, al mismo tiempo, sus vínculos políticos y comerciales atraviesan una etapa de elevada incertidumbre.
Narcotráfico, migración y China elevarán presiones contra México
En materia de seguridad, el informe anticipa que el combate al narcotráfico continuará como uno de los principales instrumentos de presión de Washington, debido al consenso bipartidista que existe alrededor de esa agenda.
Una mayoría demócrata podría incrementar las restricciones políticas internas sobre Trump, pero también favorecer que el mandatario estadounidense otorgue mayor protagonismo a las operaciones contra organizaciones criminales.
Las exigencias podrían traducirse en más solicitudes de extradición, cooperación de inteligencia y acciones contra las estructuras financieras del narcotráfico.
En migración, Integralia considera improbable que un Congreso controlado por los demócratas revierta por sí solo las restricciones impuestas por el Ejecutivo estadounidense.
México, por tanto, continuará enfrentando exigencias para contener los flujos migratorios y recibir a personas deportadas.
Otro frente de tensión será la presencia económica de China, debido a que Washington considera prioritario reducir la dependencia de insumos asiáticos y evitar que empresas chinas utilicen a México como plataforma de acceso al mercado estadounidense.
El intercambio comercial entre México y China alcanzó los 143 mil 480 millones de dólares en 2025, aunque la inversión extranjera directa china registrada oficialmente representó apenas 1.4% de la inversión total recibida por México ese año.
Advierten riesgos para empresas e inversiones
Frente a este panorama, Integralia recomienda al sector empresarial fortalecer sus mecanismos de cumplimiento normativo, revisar socios e inversionistas, verificar la procedencia de insumos y prepararse para la continuidad de las medidas arancelarias.
También advierte sobre mayores riesgos regulatorios y posibles acusaciones de triangulación comercial por el uso de componentes provenientes de China.
La consultora considera que la reorganización de las cadenas productivas de América del Norte podría abrir oportunidades para incrementar la proveeduría regional y atraer inversiones hacia México.
No obstante, insiste en que el resultado de las elecciones estadounidenses no resolverá automáticamente los desacuerdos bilaterales.
De esta manera, el proceso electoral del 3 de noviembre y las negociaciones del T-MEC colocan a México ante un periodo de decisiones estratégicas para 2027 y 2028, marcado por la posibilidad de mayores presiones comerciales, exigencias de seguridad y disputas sobre el futuro de la integración económica norteamericana.















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