En un gesto de profunda empatía y compromiso pastoral, el Papa León XIV expresó este domingo su solidaridad con las comunidades mexicanas afectadas por las lluvias torrenciales que azotaron el país entre el 6 y el 11 de octubre.
Durante el rezo del Ángelus, desde la ventana del Palacio Apostólico, el pontífice se dirigió a miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro para manifestar su “cercanía y afecto a las poblaciones del México oriental afectadas en los últimos días por los aluviones”.
Las intensas precipitaciones han provocado una de las peores catástrofes naturales del año en México, con al menos 80 personas fallecidas, 18 desaparecidos y más de un centenar de comunidades incomunicadas, especialmente en el estado de Veracruz.
El Papa, visiblemente conmovido, encomendó las almas de los difuntos a la intercesión de la Virgen María y pidió oraciones por las familias que enfrentan esta calamidad.
Este mensaje cobra especial relevancia por tratarse de uno de los primeros pronunciamientos públicos del recién elegido pontífice, Robert Francis Prevost, quien asumió el nombre de León XIV tras su elección en septiembre de 2025.
Su intervención no solo reafirma el compromiso de la Iglesia con los pueblos que sufren, sino que también visibiliza la gravedad de la situación humanitaria en México, donde miles de viviendas e infraestructuras han sido destruidas.
El Vaticano ha reiterado que la oración y el acompañamiento espiritual son pilares fundamentales en momentos de desastre, y ha instado a la comunidad internacional a no olvidar a los damnificados.
“Rezo por las familias y por todos aquellos que sufren a causa de esta calamidad”, concluyó el Papa, en un llamado que trasciende fronteras y credos















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