El Gobierno Federal publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto mediante el cual eleva drásticamente los aranceles al azúcar importada, con el fin de proteger a la agroindustria cañera nacional ante la caída de los precios internacionales.
A partir del 11 de noviembre, el azúcar que ingrese al país pagará aranceles de entre 156% y 210.44% ad-valorem, según la fracción arancelaria correspondiente.
Estas tasas sustituyen los gravámenes previos, que eran de apenas 0.36, 0.338 y 0.39586 dólares por kilogramo, bajo el trato de nación más favorecida.
El decreto, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, subraya que la decisión busca restablecer la rentabilidad y viabilidad del sector azucarero, actualmente afectado por una sobreoferta en el mercado interno.
El gobierno argumenta que la medida se alinea con los compromisos internacionales de México ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y responde a los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo 2025–2030, que propone fortalecer la industria nacional y promover un crecimiento económico equitativo.
Los nuevos aranceles aplican a productos como azúcar de caña, azúcar líquida refinada, jarabes aromatizados y otros derivados. Con ello, el Ejecutivo busca frenar el ingreso de azúcar barata del extranjero y proteger a más de 800 mil familias vinculadas con la producción cañera en el país.















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