Irán anunció que atacará instalaciones de empresas estadounidenses como Microsoft, Google y Apple en Oriente Medio, en lo que representa una nueva escalada del conflicto regional.
La advertencia fue emitida por la Guardia Revolucionaria iraní, que aseguró que a partir del 1 de abril estas compañías serán consideradas “objetivos legítimos”, en represalia por los recientes ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales y medios estatales iraníes, la ofensiva no se limitaría a tres firmas, sino que incluiría a cerca de una veintena de corporaciones, entre ellas tecnológicas, aeroespaciales y financieras.
Las autoridades iraníes acusaron a estas empresas de participar en lo que califican como “guerra tecnológica” o labores de espionaje, argumento con el que justifican su inclusión en la lista de blancos.
Además, el régimen emitió una advertencia directa a empleados y civiles cercanos a las instalaciones de estas compañías para que abandonen las zonas, ante el riesgo de ataques.
La amenaza se produce en medio de una creciente confrontación en Oriente Medio, donde Irán ha denunciado bombardeos contra infraestructura civil y ha respondido con ataques, incluidos drones dirigidos a objetivos estratégicos en Israel.
El anuncio ya generó reacciones en los mercados internacionales, con volatilidad en acciones de empresas tecnológicas ante el temor de un impacto económico global.
Con este movimiento, el conflicto deja de centrarse exclusivamente en objetivos militares y se extiende al ámbito corporativo, incorporando a gigantes tecnológicos en la dinámica de confrontación internacional.















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