Las autoridades federales y estatales intensificaron las labores de rescate en la mina Santa Fe, donde tres trabajadores permanecen atrapados, mediante el incremento en la extracción de agua y sedimentos, así como la adaptación de las tácticas de búsqueda ante condiciones geológicas e hidráulicas complejas.
El Puesto de Comando informó que el yacimiento presenta acumulación de jales en túneles y rampas, además de filtraciones en niveles inferiores, lo que ha dificultado el acceso a la zona de interés.
“Se mantiene en operación continua un sistema de bombeo eléctrico […] para la gestión de filtraciones y escurrimientos”, señala el reporte, al detallar que se analiza la incorporación de un segundo equipo para aumentar la capacidad de desalojo de agua.
Como parte de las acciones, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y de Marina realizaron un descenso vertical en el contrapozo 50 para limpiar el conducto y evaluar su viabilidad. Durante estas maniobras, detectaron un tirante de agua de 40 centímetros.
Ante este escenario, las autoridades determinaron ajustar el operativo. “El Puesto de Comando […] adaptará los métodos de búsqueda ante las variables hidráulicas y geológicas del lugar”, se indicó en el comunicado.
En el despliegue participan fuerzas armadas, Protección Civil, la Comisión Federal de Electricidad, autoridades estatales, brigadas especializadas de rescate urbano (USAR) y personal de la empresa operadora.
Las condiciones del sitio, con una profundidad de 300 metros y más de tres kilómetros de extensión, mantienen el operativo en una fase técnica compleja, sin un plazo definido para alcanzar la zona donde podrían encontrarse los trabajadores.
















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