México y Estados Unidos cerraron la primera ronda de conversaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), un proceso que marcará el futuro de la relación comercial más importante para la economía mexicana y que podría derivar en ajustes a sectores estratégicos como el automotriz, el acerero y las cadenas regionales de suministro.
Durante tres días, funcionarios de la Secretaría de Economía y de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sostuvieron reuniones técnicas en la Ciudad de México para delinear la ruta que seguirá la revisión sexenal del acuerdo comercial, prevista para julio de 2026.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, calificó el encuentro como positivo y destacó que ambas delegaciones lograron establecer una agenda de trabajo para los próximos meses. Aunque no se anunciaron acuerdos concretos, las partes coincidieron en la necesidad de fortalecer la competitividad de América del Norte en un contexto global marcado por tensiones comerciales y la creciente disputa económica con China.
Entre los temas que concentraron la atención destacan las reglas de origen para la industria automotriz, el comercio de acero y aluminio, la seguridad económica regional y el fortalecimiento de las cadenas de valor en sectores considerados estratégicos.
La revisión del T-MEC representa una de las pruebas más relevantes para la relación bilateral en los próximos años. El mecanismo, incluido en el propio tratado cuando entró en vigor en 2020, establece que los tres países deben evaluar periódicamente el funcionamiento del acuerdo y decidir su continuidad de largo plazo.
Para México, el proceso resulta especialmente sensible debido a que más del 80 por ciento de sus exportaciones tienen como destino Estados Unidos. La certidumbre sobre la permanencia del acuerdo es vista por inversionistas y empresarios como un factor clave para mantener el flujo de inversiones y aprovechar el fenómeno de relocalización de empresas hacia América del Norte.
Aunque Canadá no participó en esta primera etapa de conversaciones, se prevé que se incorpore a las siguientes rondas de trabajo, programadas para desarrollarse en Washington y posteriormente en otros encuentros trilaterales.
Con el cierre de esta primera ronda, los gobiernos de México y Estados Unidos enviaron una señal de disposición para preservar el acuerdo comercial que ha redefinido la integración económica de la región. Sin embargo, las negociaciones apenas comienzan y los temas más complejos aún están por discutirse en los meses previos a la revisión formal del tratado.















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