Cabo Verde escribió una de las páginas más memorables de su historia futbolística al empatar 0-0 frente a Arabia Saudita y asegurar su clasificación a los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026, en su primera participación mundialista. El conjunto africano resistió la presión saudí, mostró mayor ambición ofensiva durante varios lapsos del encuentro y selló un boleto histórico a la fase de eliminación directa.
Desde el silbatazo inicial, ambos equipos sabían que el margen de error era mínimo. Arabia Saudita estaba obligada a ganar para mantener vivas sus aspiraciones, mientras que Cabo Verde dependía de sí mismo para continuar soñando.
Los «Tiburones Azules» tomaron la iniciativa por las bandas y generaron las ocasiones más claras. Las llegadas de Duarte y Da Costa pusieron en aprietos a la defensa saudí, pero la falta de contundencia evitó que el marcador se moviera. Del otro lado, los asiáticos intentaron reaccionar en la recta final con modificaciones ofensivas ordenadas por el técnico Giorgios Donis, aunque nunca encontraron la claridad necesaria para romper el orden defensivo rival.
La figura del encuentro volvió a ser el experimentado guardameta Vozinha, quien respondió con seguridad en los pocos disparos de peligro que generó Arabia Saudita y transmitió confianza a una defensa que resistió hasta el último minuto. Además, la lesión del defensor Hassan Al Tambakti complicó aún más el funcionamiento del conjunto saudí durante la segunda mitad.
Con el empate consumado y la victoria simultánea de España sobre Uruguay, Cabo Verde terminó segundo del Grupo H con tres empates consecutivos, suficientes para avanzar a los dieciseisavos de final y convertirse en una de las grandes revelaciones del torneo. Arabia Saudita, por su parte, quedó eliminada tras no conseguir una sola victoria en la fase de grupos.
















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