La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la cancelación definitiva del proyecto de la presa La Parota, una de las obras hidroeléctricas más controvertidas de las últimas décadas en Guerrero, y confirmó que será sustituida por un nuevo sistema de abastecimiento de agua para Acapulco basado en pozos radiales sobre el río Papagayo, rehabilitación de infraestructura hidráulica y obras de protección contra inundaciones.
La decisión pone fin a un proyecto impulsado desde principios de los años 2000 que enfrentó una férrea resistencia de comunidades indígenas y campesinas, las cuales denunciaron que la construcción de la presa implicaría el desplazamiento de miles de habitantes, la inundación de tierras ejidales y comunales, así como severos impactos ambientales.
El nuevo plan hídrico prioriza pozos radiales y protección ante huracanes
Durante un acto público en Acapulco, la mandataria explicó que el nuevo modelo de abastecimiento aprovechará el cauce del río Papagayo mediante la construcción de pozos radiales y torres elevadas de bombeo, diseñadas para evitar que la infraestructura vuelva a ser destruida por fenómenos meteorológicos como los huracanes Otis y John.
Sheinbaum señaló que las bombas instaladas anteriormente fueron arrasadas por las crecidas del río, por lo que ahora se construirán estructuras más altas que permitan mantener el suministro de agua aun durante inundaciones.
El proyecto también contempla la rehabilitación de redes hidráulicas, la sustitución de tuberías en colonias de Acapulco y trabajos de saneamiento para mejorar el servicio de agua potable en el puerto.
Una victoria para comunidades que frenaron el megaproyecto
La cancelación representa una victoria para las organizaciones sociales y agrarias que durante más de dos décadas se opusieron a La Parota. Agrupaciones como el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (CECOP) argumentaron que el proyecto afectaría decenas de comunidades y vulneraría derechos sobre la tierra y el territorio.
Los opositores sostuvieron que la presa ocasionaría el desplazamiento de habitantes, la pérdida de tierras agrícolas y daños irreversibles al ecosistema del río Papagayo, convirtiéndose en uno de los conflictos socioambientales más emblemáticos del país.
Cambio de estrategia para garantizar agua en Acapulco
Con esta decisión, el Gobierno federal cambia el enfoque para atender el abastecimiento de agua en Acapulco, privilegiando infraestructura hidráulica de menor impacto ambiental y social en lugar de una gran presa.
El anuncio también busca fortalecer la resiliencia del sistema de agua potable frente a eventos climáticos extremos, una prioridad tras los daños ocasionados por los huracanes que afectaron gravemente la infraestructura del puerto.















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