La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cerró la puerta a que el gobierno o los órganos reguladores sancionen a medios de comunicación por sus contenidos, al advertir que una medida de esa naturaleza “raya en la censura”, mientras la industria de la radio y televisión respaldó los nuevos lineamientos sobre derechos de las audiencias al considerar que garantizan la libertad editorial.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum defendió la creación de mecanismos para que ciudadanos puedan presentar quejas cuando consideren que un medio incumple su código de ética o difunde información falsa, pero sostuvo que las autoridades no deben convertirse en árbitros de los contenidos periodísticos.
“¿Qué opción alternativa tenemos a que el gobierno sancione o que una comisión autónoma técnicamente sancione por el contenido? Porque con eso no estamos de acuerdo, porque eso raya en la censura. ¿Qué opción tenemos? Bueno, que haya una persona que defiende el derecho de las audiencias”, declaró durante la Mañanera de este 27 de agosto.
La mandataria explicó que cualquier ciudadano podrá acudir ante los defensores de las audiencias para presentar una inconformidad.
“Un individuo, una persona, un ciudadano, una ciudadana, cualquier persona del pueblo de México puede decirle a esta persona: ‘Oye, no estás cumpliendo con tu código de ética de medio y además dijiste mentiras’”, señaló.
CRT establece plazo de 20 días para resolver quejas
El posicionamiento presidencial ocurre después de que el Pleno de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) aprobó los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, mediante los cuales se establece un procedimiento para que televidentes y radioescuchas de medios concesionados de uso comercial, social y público presenten comentarios, quejas o sugerencias.
El procedimiento inicia con la presentación de la inconformidad y deberá concluir en un plazo máximo de 20 días, con una respuesta de la Defensoría de las Audiencias sustentada en el informe que presente el medio de comunicación involucrado.
La comisionada presidenta de la CRT, Norma Solano Rodríguez, sostuvo que el nuevo marco busca garantizar el ejercicio de los derechos de las audiencias y permitir que éstas expresen directamente sus inquietudes ante los medios.
“Entendemos que los medios se deben a sus audiencias, y tienen una responsabilidad frente a ellos, y también entendemos que los medios quieren escuchar a sus audiencias”, afirmó Solano.
La versión aprobada fue definida después de analizar 8 mil 889 participaciones recibidas durante la consulta pública realizada entre el 27 de julio y el 21 de agosto de 2026, provenientes de ciudadanos, académicos, organizaciones civiles, medios de comunicación y especialistas.
Sheinbaum: multas por incumplir obligaciones, no por lo publicado
Sheinbaum precisó que las sanciones podrán aplicarse cuando los concesionarios incumplan obligaciones administrativas relacionadas con la protección de las audiencias, pero no por sus contenidos informativos o editoriales.
“¿En qué puede poner la condición una multa? Porque no nombraste a tu defensor, porque no publicaste tu código de ética, porque no tienes un mecanismo transparente y accesible para poderte quejar. Son esencialmente las tres razones”, explicó.
La Presidenta insistió en marcar una frontera entre la regulación de las obligaciones de los concesionarios y cualquier intervención gubernamental sobre lo que transmiten.
“Pero por el contenido de lo que publica, no”, enfatizó.
Y agregó: “No queremos que digan que el gobierno censura, porque no estamos de acuerdo en la censura”.
CIRT avala lineamientos y destaca garantía a libertad editorial
La Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) expresó su reconocimiento a la CRT y al gobierno federal por la aprobación de los nuevos lineamientos y consideró que las modificaciones atendieron las preocupaciones planteadas previamente por la industria.
Para el organismo empresarial, las disposiciones alcanzaron “un balance importante entre regulación, libertad editorial, libertad de expresión y la viabilidad económica de la industria mexicana de la radio y la TV”, particularmente ante la creciente competencia mundial por audiencias y anunciantes.
La CIRT sostuvo que sus preocupaciones fueron atendidas después de un proceso de diálogo con las autoridades federales y consideró que la consulta pública representa un precedente para futuros procesos regulatorios.
De acuerdo con la Cámara, las 8 mil 889 participaciones constituyen la mayor respuesta ciudadana registrada en una consulta realizada por los reguladores mexicanos del sector de telecomunicaciones desde 1996.
“El mensaje de las miles de personas que participaron en la consulta ha sido claro: quieren medios de comunicación independientes de cualquier revisión oficial, pero también que informen con puntualidad los aconteceres de la vida nacional”, sostuvo.
La organización afirmó que bajo el nuevo marco regulatorio se consiguió garantizar la libertad editorial y manifestó su disposición para mantener un diálogo permanente tanto con el gobierno federal como con las audiencias.
CIRT llevará nuevas reglas a más de mil 200 estaciones
Como parte de la implementación, la CIRT anunció que realizará talleres sobre la nueva normativa en sus más de mil 200 estaciones y confió en que los defensores de las audiencias actuarán con profesionalismo e imparcialidad.
También ofreció apoyar a medios comunitarios, indígenas y afromexicanos para que puedan cumplir las nuevas disposiciones.
La Cámara destacó que el debate generado alrededor de los lineamientos —con artículos periodísticos, comentarios en redes sociales y horas de discusión en radio y televisión— evidenció el interés de la población sobre la actuación de los medios de comunicación.
Para la organización, el resultado de la consulta demostró que es posible conciliar los derechos de las audiencias con la independencia de los medios y la libertad de expresión.
“Fue un ejemplo de que en México se pueden encontrar coincidencias y avanzar en el interés nacional”, señaló.
La CIRT agradeció además a medios nacionales y extranjeros, comunicadores, autoridades y audiencias que participaron en la discusión, y sostuvo que el nuevo esquema deja a la industria el compromiso de fortalecer su relación con la ciudadanía sin someter sus contenidos a una revisión gubernamental.
Así, mientras Sheinbaum estableció como límite que ninguna autoridad sancione a los medios por lo que publican o transmiten, la industria consideró que la versión definitiva de los lineamientos consiguió preservar la libertad editorial al tiempo que establece mecanismos para exigir respuestas ante las inconformidades de las audiencias.















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