Rafael Mora Paredes, alias “El Mansito” o “El Jocker”, identificado por fuentes ministeriales como presunto operador de una red de extorsión vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Michoacán y Guanajuato, fue abatido este sábado 26 de septiembre durante un operativo de la Guardia Civil en Morelia.
La Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán confirmó que Rafael “N” era un objetivo relacionado con extorsiones y que tenía órdenes de aprehensión por homicidio calificado y secuestro agravado.
El operativo ocurrió en las inmediaciones de la avenida Periodismo, donde agentes estatales realizaban labores de seguimiento.
Según la versión oficial, “El Mansito” detectó la presencia de los policías y disparó contra ellos con un arma corta. Los elementos repelieron la agresión y el sospechoso murió en el lugar.
Las investigaciones de inteligencia ubicaban su radio de operación en Michoacán y Guanajuato, aunque el comunicado de la SSP únicamente refirió presuntos nexos con “una célula delictiva” y no identificó públicamente al CJNG.
Ya había caído en 2010
El historial de “El Mansito”, sin embargo, abre ahora otra investigación: cómo recuperó su libertad después de haber sido condenado a más de 30 años de prisión.
Rafael Mora Paredes había sido detenido por la Policía Federal el 22 de agosto de 2010, junto con José Luis García Vázquez, alias “El Chilaca”, entonces señalado como jefe de plaza de La Familia Michoacana en Morelia.
Reportes de la época identificaban a Mora Paredes como el segundo al mando de esa estructura criminal.
Durante aquella operación, agentes federales liberaron a dos personas que permanecían privadas de la libertad.
Fue sentenciado a 30 años y 10 meses de prisión
Tras un proceso judicial que se prolongó durante casi 11 años, Rafael Mora Paredes y García Vázquez recibieron una sentencia definitiva de 30 años y 10 meses de prisión.
La condena fue por privación ilegal de la libertad en modalidad de secuestro, delitos contra la salud, portación de arma de fuego y posesión de cartuchos de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.
El expediente tuvo distintas etapas. En diciembre de 2015 se emitió una primera sentencia condenatoria, pero una resolución posterior ordenó reponer parte del procedimiento. Finalmente, el Juez Segundo de Distrito en Tamaulipas volvió a dictar sentencia y las apelaciones terminaron con la confirmación de su responsabilidad penal.
Investigan cómo quedó libre
La aparición de Mora Paredes nuevamente en operaciones criminales genera ahora una interrogante central para las autoridades: cuándo, bajo qué resolución y en qué condiciones salió de prisión, pese a la pena de 30 años y 10 meses que pesaba en su contra.
Una fuente de la Fiscalía General del Estado citada por medios señaló que las autoridades revisan las circunstancias de su liberación. La misma información ministerial identifica a “El Mansito” como presunto dirigente de una estructura de extorsión relacionada con el CJNG y con operaciones en Michoacán y Guanajuato.
La SSP estatal confirmó únicamente que Rafael “N” estaba bajo seguimiento por extorsión y que tenía órdenes judiciales pendientes por homicidio y secuestro.
El caso deja así dos líneas abiertas: la estructura de extorsión que operaba entre ambas entidades y la ruta jurídica que permitió que un hombre condenado a más de tres décadas de prisión estuviera nuevamente en libertad al momento de su muerte.















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