La Presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que la pertenencia de Julio César López Patolzin al Ejército implique que éste realizara labores de espionaje dentro de la Normal Rural de Ayotzinapa, una postura que contrasta con documentos oficiales que lo ubican como operador militar encargado de recabar y transmitir información.
Al ser cuestionada sobre el caso, la Mandataria reconoció que López Patolzin era integrante de las Fuerzas Armadas, pero subrayó que también era estudiante de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”.
Sostuvo que esa condición no permite concluir automáticamente que hubiera sido infiltrado para espiar a sus compañeros.
Sin embargo, informes oficiales elaborados durante la administración de Andrés Manuel López Obrador describen una función más específica.
CoVAJ lo identificó como órgano de búsqueda de información
El informe de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa señala que López Patolzin realizaba funciones como Órgano de Búsqueda de Información, figura utilizada por el Ejército para obtener datos en campo.
El documento indica que debía informar sobre actividades realizadas al interior de la Normal, incluidas asambleas, movilizaciones y otros actos organizados por los estudiantes.
También se documentó que sus reportes eran canalizados hacia mandos militares.
La información oficial colocó así a López Patolzin no sólo como soldado y estudiante, sino como un elemento que cumplía tareas de obtención de información mientras permanecía dentro del plantel.
Registros lo mencionan con “fachada de alumno”
Otros documentos militares conocidos durante las investigaciones se refieren a López Patolzin como un elemento que operaba con “fachada de alumno”.
Esa expresión reforzó desde años anteriores la hipótesis de que el Ejército mantenía una fuente de información dentro de la Normal antes de la desaparición de los 43 estudiantes, ocurrida la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014.
Alejandro Encinas, quien encabezó la Comisión para la Verdad durante el sexenio pasado, también difundió documentos en los que López Patolzin aparece identificado como OBI.
De acuerdo con esos registros, el soldado mantenía comunicación con superiores y transmitía información relacionada con actividades de los normalistas.
La contradicción está en la función, no en su vínculo militar
La pertenencia de López Patolzin al Ejército no es motivo de controversia. La propia Sheinbaum la reconoció.
La diferencia está en cómo se define la tarea que desempeñaba en Ayotzinapa.
Mientras la Presidenta rechazó que ser militar y estudiante equivaliera necesariamente a realizar espionaje, expedientes oficiales describen una estructura de reporte y recolección de información vinculada directamente con mandos castrenses.
Ayotzinapa mantiene presión sobre archivos del Ejército
El señalamiento vuelve a poner bajo foco el papel de las Fuerzas Armadas en el caso Ayotzinapa y la exigencia de los padres de los 43 para conocer todos los archivos militares relacionados con la desaparición.
Durante años, familiares y representantes han reclamado la entrega íntegra de documentos de inteligencia generados antes, durante y después de los ataques en Iguala.
El expediente de López Patolzin es uno de los elementos que alimenta ese reclamo.
A 12 años de la desaparición de los normalistas, el debate ya no gira sobre si López Patolzin pertenecía al Ejército, sino sobre qué hacía para éste mientras estudiaba en Ayotzinapa y qué información transmitió antes de desaparecer junto con sus compañeros.















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