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“Cárdenas nunca traicionó”: despiden en Palacio Nacional al líder que desafió al PRI y al fraude de 1988

Rosa Icela, Laura Itzel y Pablo Gómez recuerdan su lucha por el voto libre.

Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano fue recordado en Palacio Nacional como el dirigente que desafió al régimen priista, enfrentó el fraude electoral de 1988 y consiguió unir a las izquierdas mexicanas para abrir paso a la transición democrática del país. “Cárdenas nunca traicionó”, afirmó Pablo Gómez Álvarez durante el homenaje luctuoso encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

En una ceremonia dedicada a reconocer su trayectoria política, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, sostuvo que el ingeniero Cárdenas fue uno de los principales protagonistas de la historia contemporánea de México, cuya lucha contribuyó a transformar el sistema político nacional.

“Fue el hombre que encendió la chispa de la esperanza ante un régimen autoritario y anquilosado, fue el gran precursor de la gesta democrática contemporánea”, expresó la funcionaria federal.

Rodríguez Velázquez destacó que el rompimiento de Cárdenas con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), después de impulsar la Corriente Democrática junto con Ifigenia Martínez y Porfirio Muñoz Ledo, representó un acontecimiento decisivo que permitió la conformación del Frente Democrático Nacional y su candidatura presidencial de 1988.

Recordó que aquella elección estuvo marcada por el fraude electoral que, según sostuvo, llevó a Carlos Salinas de Gortari a la Presidencia de la República, frente al cual Cárdenas decidió mantener la movilización ciudadana mediante la resistencia pacífica.

“En México, un héroe también es el que sabe resistir fraudes, calumnias, campañas de odio y no pierde la cabeza ni la dignidad”, manifestó.

La secretaria de Gobernación subrayó que esa perseverancia permitió consolidar una nueva alternativa política con la creación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en 1989, y posteriormente alcanzar la Jefatura de Gobierno del entonces Distrito Federal, en 1997, mediante el voto popular.

Sostuvo que las luchas encabezadas por Cárdenas fueron fundamentales para los cambios políticos posteriores impulsados por Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum.

En su intervención, Laura Itzel Castillo Juárez destacó que el movimiento cardenista de 1988 consiguió lo que durante décadas parecía imposible: unificar a las distintas corrientes de izquierda y convertirlas en una fuerza competitiva frente al régimen dominante.

Recordó que su padre, Heberto Castillo, entonces candidato presidencial del Partido Mexicano Socialista, tomó la decisión histórica de declinar su candidatura en favor de Cuauhtémoc Cárdenas para fortalecer la unidad de las fuerzas progresistas.

“Cuauhtémoc Cárdenas se convirtió en el vocero de un pueblo dolido y agraviado”, afirmó al referirse a la movilización social que acompañó al ingeniero durante aquella contienda presidencial.

Castillo Juárez sostuvo que la izquierda mexicana pasó de estar acostumbrada a las derrotas electorales a convertirse en una alternativa real de gobierno, proceso que culminó años después con la victoria de Cárdenas en la capital del país.

También evocó el vínculo personal entre el ingeniero y su familia, particularmente durante los años de represión política en los que su padre fue encarcelado.

Relató que Cárdenas y su esposa, Celeste Batel, ofrecieron apoyo y refugio a su familia en Apatzingán, Michoacán, cuando atravesaban uno de sus momentos más difíciles.

Aseguró que su legado no solamente debe medirse por sus aportaciones a la democracia, sino también por su solidaridad y congruencia personal.

“Hoy México pierde a uno de los grandes referentes democráticos, a un luchador incansable por las causas justas”, expresó.

Por su parte, Pablo Gómez Álvarez, presidente ejecutivo de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, puso el acento en la lucha de Cárdenas contra los fraudes electorales y advirtió que las reformas posteriores a 1988 no consiguieron eliminar la compra de votos ni la alteración de resultados.

El funcionario señaló que el ingeniero encabezó una ruptura política contra el autoritarismo, la corrupción y el modelo neoliberal, al convocar a la unidad de las izquierdas mediante un programa de transformación democrática y justicia social.

Destacó que, a pesar de las campañas de desprestigio, las derrotas electorales y las adversidades que enfrentó, Cárdenas mantuvo sus principios y compromisos con las causas populares.

“Ante el fraude electoral del viejo régimen, persistió en la lucha, afrontó las campañas de mentiras e insultos”, recordó Gómez Álvarez.

Asimismo, sostuvo que el respeto al sufragio continúa siendo una de las condiciones fundamentales para avanzar en las reformas sociales y preservar la soberanía nacional.

“La transición a la democracia fue lenta y penosa”, señaló, al destacar el papel de Cárdenas en la lucha histórica por el respeto al voto.

Al concluir su intervención, lo definió como “un gran líder popular, un demócrata consecuente, un patriota”.

Durante el homenaje en Palacio Nacional, los participantes coincidieron en que la ruptura con el PRI, la candidatura presidencial de 1988, la fundación del PRD y la conquista del gobierno capitalino constituyen algunos de los principales capítulos del legado político de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

Rosa Icela Rodríguez cerró su mensaje con un reconocimiento al dirigente y expresó sus condolencias a la familia Cárdenas Batel.

“México está de luto, es cierto, pero su enseñanza, su amor a la patria, sus principios y sus ideales seguirán con nosotros”, concluyó.

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