Estados Unidos lanzó este lunes ataques militares contra objetivos iraníes en el estratégico Estrecho de Ormuz, en una operación que Washington calificó como defensiva y que amenaza con reavivar las hostilidades en Medio Oriente, a unas horas de las elecciones legislativas estadounidenses.
Un funcionario estadounidense, que solicitó el anonimato por no estar autorizado para declarar públicamente, confirmó que las fuerzas de su país atacaron posiciones iraníes presuntamente involucradas en el empleo de misiles tierra-aire contra activos militares de Estados Unidos.
La televisión estatal iraní reportó varias explosiones en la isla de Qeshm, situada en el Estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el transporte internacional de petróleo y el comercio marítimo.
Los bombardeos parecen haber sido operaciones limitadas y no el inicio de una ofensiva militar de gran escala, de acuerdo con información divulgada por Reuters y The Associated Press.
EU ataca isla iraní de Qeshm y eleva riesgo de escalada
La operación se concentró en objetivos iraníes vinculados con amenazas contra medios militares estadounidenses, según las declaraciones de funcionarios de Washington.
Reuters informó que el Pentágono remitió las solicitudes de información al Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), responsable de las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente, sin que inicialmente se ofrecieran detalles oficiales adicionales.
La cadena Fox News, citada por Reuters, señaló que los ataques respondieron a disparos iraníes contra una aeronave estadounidense, versión que no había sido confirmada públicamente por el CENTCOM.
Hasta los primeros reportes, no se disponía de un balance independiente sobre víctimas, daños materiales ni el número exacto de instalaciones alcanzadas.
Trump enfrenta nueva crisis militar antes de elecciones en EU
Los bombardeos se produjeron a un día de las elecciones intermedias del 3 de noviembre, en las que el Partido Republicano busca conservar el control del Congreso estadounidense.
El presidente Donald Trump había señalado previamente que no ordenaría nuevos ataques contra Irán antes de los comicios.
La ofensiva añade presión política sobre la Casa Blanca, después de meses de enfrentamientos que han afectado los mercados energéticos y provocado cuestionamientos internos por el costo económico de la guerra.
A pesar de la nueva acción militar, el vicepresidente JD Vance expresó este lunes su optimismo sobre la posibilidad de alcanzar una solución negociada con Teherán.
Vance aseguró que había conversado con Trump sobre las gestiones diplomáticas y que ambos mantenían expectativas favorables respecto de un eventual acuerdo.
Negociaciones con Irán avanzan entre amenazas militares
La ofensiva ocurre mientras continúan los contactos diplomáticos indirectos entre Washington y Teherán, con la participación de mediadores de Qatar.
Las conversaciones exploran un mecanismo mediante el cual Irán detendría sus ataques en el Estrecho de Ormuz a cambio del levantamiento del bloqueo estadounidense sobre sus puertos.
Paralelamente, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha presionado para impulsar nuevas acciones militares contra Irán, mientras otros gobiernos de Medio Oriente advierten sobre las consecuencias de una escalada regional.
Estrecho de Ormuz, punto crítico para el petróleo mundial
El Estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye uno de los corredores marítimos más importantes para las exportaciones internacionales de hidrocarburos.
Los nuevos enfrentamientos aumentan la incertidumbre sobre la seguridad de la navegación comercial en la región, afectada por ataques contra embarcaciones y tensiones militares.
La posibilidad de una nueva ofensiva estadounidense de gran escala mantiene en alerta a los países del Golfo, ante el riesgo de que el conflicto se extienda a otras zonas de Medio Oriente.
Por ahora, la operación estadounidense confirma que, pese a los contactos diplomáticos, la confrontación militar entre Washington y Teherán continúa abierta.















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