Alicia Bárcena llamó a eliminar el derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU y sostuvo que ningún país poderoso puede seguir imponiendo decisiones de manera unilateral, al advertir que el orden internacional atraviesa una crisis de legitimidad y eficacia.
Al participar en la clausura del encuentro Global Progressive Mobilisation, realizado en Barcelona, la ex secretaria de Relaciones Exteriores señaló que las Naciones Unidas requieren una transformación estructural para responder a los desafíos actuales, entre ellos los conflictos armados, la desigualdad y la emergencia climática.
La funcionaria mexicana afirmó que el mecanismo del veto ha impedido acuerdos esenciales para preservar la paz y resolver crisis humanitarias, por lo que consideró indispensable avanzar hacia una institución más democrática y equilibrada.
Bárcena defendió la necesidad de fortalecer el multilateralismo frente al resurgimiento de posturas nacionalistas y decisiones unilaterales de las grandes potencias. A su juicio, la cooperación internacional debe colocarse nuevamente en el centro de la agenda global.
Sostuvo además que la paz duradera sólo será posible con una ONU más equitativa, donde todas las regiones tengan voz real en la toma de decisiones y se corrijan las asimetrías heredadas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
El derecho de veto permite actualmente a Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido bloquear resoluciones del Consejo de Seguridad, una facultad cuestionada por gobiernos y organismos internacionales que demandan una reforma profunda del sistema de gobernanza mundial.
















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