La Fiscalía General de la República (FGR) aseguró que desarticuló la mayor red de contrabando de hidrocarburos detectada hasta ahora en el país, una organización que presuntamente era encabezada por el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, y que habría movilizado combustible mediante un entramado de 162 carrotanques ferroviarios y al menos 17 empresas.
De acuerdo con las investigaciones federales, la red habría generado operaciones ilícitas por alrededor de 4 mil millones de pesos mediante un esquema de «huachicol fiscal», consistente en importar combustibles declarando únicamente una fracción de la carga real para evadir impuestos y controles aduaneros.
El esquema: declarar sólo 10% de la carga
Las indagatorias señalan que los responsables reportaban únicamente el 10% de la capacidad real de cada carrotanque que ingresaba al territorio nacional, lo que permitía introducir millones de litros de gasolina y diésel con documentación presuntamente alterada y sin cubrir las contribuciones correspondientes.
Según la FGR, el combustible era distribuido posteriormente mediante una estructura empresarial integrada por 17 compañías, utilizadas presuntamente para ocultar el origen ilícito del hidrocarburo y facilitar su comercialización en el mercado nacional.
Ruffo enfrenta acusaciones por delincuencia organizada
El exgobernador panista fue detenido esta semana y enfrenta imputaciones por delincuencia organizada y contrabando de hidrocarburos. La investigación también involucra a otros empresarios y operadores vinculados con la empresa Ingemar, señalada como una pieza relevante dentro del esquema.
Ruffo ha rechazado las acusaciones y sostiene que su participación se limitaba a trámites relacionados con operaciones aduanales, por lo que niega haber participado en actividades ilícitas.
Gobierno anticipa más detenciones
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el proceso judicial se desarrollará con imparcialidad y descartó que la investigación tenga motivaciones políticas. Informó que la indagatoria llevaba más de un año en desarrollo y que aún existen diversas órdenes de aprehensión pendientes de cumplimentar.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, calificó el caso como uno de los golpes más importantes contra las redes de contrabando de combustibles en México y confirmó que las investigaciones continúan para identificar a todos los involucrados.
Una investigación que escala
El caso se suma a las investigaciones abiertas por la FGR sobre redes de «huachicol fiscal», una modalidad de contrabando que consiste en importar gasolina y diésel bajo fracciones arancelarias distintas para evadir el pago de impuestos, una práctica que en los últimos años ha generado pérdidas millonarias para el erario y ha derivado en investigaciones contra empresarios, funcionarios aduanales y exservidores públicos.















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