En las estribaciones de los Andes argentinos, empresarios tecnológicos y multimillonarios levantan un refugio de dimensiones extraordinarias con una apuesta extrema: sobrevivir a una guerra nuclear, un colapso económico o una catástrofe global.
El proyecto se llama Wamani y ocupa unas 32 mil hectáreas de terreno accidentado en el oeste de Argentina, una superficie que el Financial Times compara con aproximadamente cinco veces Manhattan.
Detrás del proyecto está Martín Varsavsky, empresario tecnológico argentino-español de 66 años, quien adquirió la propiedad en diciembre de 2023 junto con otros cinco empresarios argentinos y estadounidenses.
La compra ocurrió semanas después de la elección de Javier Milei como Presidente de Argentina.
Entre los inversionistas se encuentran Alec Oxenford, empresario tecnológico y actual embajador argentino en Washington, y Dan Lubetzky, multimillonario fundador de la empresa de barras de alimentos Kind.
Wamani: 32 mil hectáreas contra el Apocalipsis
En apenas dos años comenzaron a aparecer en el remoto terreno viviendas prefabricadas, domos geodésicos y una pista de aterrizaje.
Llegar al rancho requiere aproximadamente una hora por caminos de tierra desde la población más cercana.
La ubicación no es casual.
Wamani se encuentra lejos de las principales potencias nucleares, cerca de las reservas petroleras de la Patagonia y relativamente próximo a las fértiles zonas agrícolas y vitivinícolas de Mendoza.
Para Varsavsky, esa combinación convierte al sur de Argentina en uno de los sitios con mejores posibilidades de resistir una catástrofe mundial.
El empresario considera que una escalada militar entre las grandes potencias hace razonable contar con un refugio.
Su tesis va más allá de esconder a unas cuantas familias dentro de un búnker: sostiene que Argentina y el Cono Sur podrían mantener sociedades complejas después de una eventual guerra nuclear, gracias a su distancia de los principales blancos militares y a su capacidad de producir alimentos y energía.
Buscan sobrevivir sin depender del mundo exterior
El objetivo es convertir Wamani en una comunidad capaz de funcionar de manera autónoma.
Las construcciones cuentan con paneles solares y los propietarios planean introducir ganado en las 32 mil hectáreas, donde se encuentra incluso una montaña de unos 5 mil metros de altura.
También analizan comprar otro terreno, todavía mayor, para cultivar alimentos.
La preparación alcanza incluso a la inteligencia artificial.
Los empresarios estudian si sería posible descargar modelos de lenguaje de gran tamaño en computadoras alimentadas con energía solar, con la intención de conservar una especie de internet limitado si los servidores y las comunicaciones globales dejaran de funcionar.
Ya gastaron casi 10 millones de dólares
Varsavsky posee el 50 por ciento de Wamani, mientras que el resto está repartido entre sus cinco socios.
En conjunto han invertido casi 10 millones de dólares, de acuerdo con el empresario, y aproximadamente cada cuatro meses se incorpora una nueva construcción.
El rancho también funciona actualmente como sitio vacacional para sus propietarios, quienes incluso han considerado rentar algunas instalaciones mediante Airbnb para ayudar a financiar su operación.
La infraestructura está conectada por más de 80 kilómetros de caminos internos, recorridos por Varsavsky en vehículos todoterreno o bicicleta de montaña.
Pero el refugio tiene puntos débiles.
La región de Mendoza enfrenta fuertes vientos asociados con los cambios de temperatura en los Andes y algunos pueden ser tan intensos que impiden permanecer en exteriores.
Además, aunque Wamani dispone de cuatro manantiales y cursos de agua, el cambio climático amenaza con aumentar el estrés hídrico en la cordillera.
El seguro contra el Apocalipsis de los multimillonarios
Wamani forma parte de una tendencia entre algunos de los hombres más ricos del sector tecnológico.
El multimillonario Peter Thiel adquirió propiedades en Nueva Zelanda, mientras que Mark Zuckerberg, fundador de Meta, cuenta con un refugio bajo su complejo en Hawái.
El fundador de LinkedIn, Reid Hoffman, estimó años atrás que alrededor de la mitad de los multimillonarios de Silicon Valley disponían de alguna modalidad de “seguro contra el Apocalipsis”.
La diferencia es que Varsavsky pretende convertir su refugio argentino en algo más amplio que un búnker privado.
Incluso ha planteado la creación de una especie de “visa de tranquilidad” que permita presentar a Argentina como destino de seguridad para personas de alto patrimonio ante una eventual crisis mundial.
¿Qué tendría que pasar para encerrarse en Wamani?
Varsavsky ya tiene identificados los acontecimientos que activarían su plan de emergencia.
El empresario aseguró al Financial Times que existe un acuerdo con su esposa: si China invade Taiwán o Rusia ocupa los países bálticos, viajarían a Wamani al día siguiente.
Mientras ese escenario no llegue, continúa la construcción.
Más amigos quieren sumarse al proyecto y nuevas viviendas están en camino.
En medio de los Andes, los multimillonarios no están esperando que llegue el fin del mundo.
Están construyendo dónde vivir si llega.
Con información del reportaje publicado el 7 de agosto por el Financial Times.















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