Cristian Martín “N”, alias “El Vikingo”, pasó de los cuadriláteros profesionales a convertirse, según autoridades de Michoacán, en presunto enlace de una célula criminal dedicada a cobrar extorsiones a productores de aguacate, comerciantes y propietarios de bares en la región de Uruapan.
El hombre fue detenido el pasado 7 de agosto como resultado de labores de inteligencia y seguimiento, informó este miércoles el secretario de Seguridad Pública de Michoacán, José Antonio Cruz Medina.
Las investigaciones lo ubican cercano a Rafael Álvarez Ayala, “El R2”, integrante de Los R’s, grupo cuya operación criminal está vinculada por las autoridades con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El CJNG habría aprovechado su perfil como boxeador
El historial deportivo añade un elemento inusual al caso. Cristian Martín Medina García aparece en registros especializados de boxeo con marca profesional de ocho victorias, tres derrotas y un empate, y su última pelea registrada ocurrió el 10 de mayo de 2025. Desde entonces permanecía inactivo en el pugilismo profesional.
Tras su captura, las autoridades establecieron además que “El Vikingo” se desempeñó como boxeador profesional en un club deportivo ubicado en una zona relevante de Jalisco, estado donde el CJNG mantiene una fuerte presencia criminal.
Pero lejos del cuadrilátero, según la investigación oficial, habría encontrado otra función.
Cruz Medina señaló que el detenido presuntamente actuaba como enlace para actividades de extorsión y que acudía personalmente a establecimientos para efectuar cobros ilegales. Entre los sectores afectados estaban productores de aguacate, comerciantes y dueños de bares.
Aguacateros, bajo presión criminal
Uno de los movimientos que permitió a las autoridades seguir la pista de “El Vikingo” ocurrió en Tiamba, localidad de Uruapan, donde habría sostenido contacto con integrantes del sector aguacatero.
Las autoridades estatales sostienen que el boxeador realizaba directamente algunos de los cobros y formaba parte de la estructura que presionaba económicamente a productores y empresarios de la región.
La captura forma parte de la Estrategia Contra la Extorsión en Michoacán, desplegada especialmente en regiones productivas y en la zona aguacatera para identificar a grupos dedicados a exigir pagos ilegales.
“El Vikingo” y su vínculo con “El R2”
La conexión considerada clave por las autoridades es la relación de “El Vikingo” con Rafael Álvarez Ayala, alias “El R2”.
De acuerdo con Cruz Medina, durante las investigaciones se estableció que Cristian Martín “N” mantenía una relación cercana con “El R2”, señalado como integrante de Los R’s, organización vinculada operativamente con el CJNG.
Así, la hipótesis oficial coloca al boxeador no sólo como supuesto cobrador, sino como enlace dentro de una estructura de extorsión que tenía entre sus blancos a uno de los sectores económicos más importantes de Michoacán.
Dejó de pelear en 2025; autoridades lo ubican cobrando extorsiones
El contraste entre ambos perfiles es marcado.
Su última aparición profesional sobre el ring está registrada en mayo de 2025. Más de un año después, las autoridades michoacanas lo colocan entre sus objetivos criminales relevantes y lo señalan por presuntamente participar en cobros de piso.
La Secretaría de Seguridad Pública sostiene que “El Vikingo” llegó a realizar personalmente cobros en establecimientos de Uruapan y mantenía contacto con productores de aguacate.
La detención representa así un golpe contra una de las estructuras que, según las autoridades, ha hecho de la extorsión al sector aguacatero una fuente de ingresos criminales en Michoacán.
El caso, sin embargo, continúa bajo investigación y los señalamientos contra Cristian Martín “N” deberán acreditarse ante las autoridades judiciales correspondientes.















Deja una respuesta