La confrontación entre PRI y Morena escaló este martes hasta el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), donde el priista Carlos Gutiérrez Mancilla cuestionó al partido oficialista por condenar las denuncias presentadas en Estados Unidos contra consejeros electorales, mientras —acusó— guarda silencio frente a señalamientos contra Andrés Manuel “Andy” López Beltrán.
“¿Por qué no condena con esa misma energía que el narco junior de ‘Andy’ López Beltrán esté coludido con el crimen organizado?”, lanzó Gutiérrez Mancilla durante la discusión, de acuerdo con registros públicos de la confrontación.
El señalamiento fue formulado como una acusación política del representante priista y no como un hecho acreditado judicialmente. Hasta ahora, las fuentes consultadas no aportan una sentencia o resolución de autoridad que pruebe que López Beltrán esté “coludido con el crimen organizado”.
PRI acusa doble rasero de Morena en defensa de consejeros del INE
El choque ocurrió después de que Morena rechazara las acciones emprendidas en Estados Unidos contra tres integrantes del Consejo General del INE, en medio de la batalla política desatada por las expresiones del dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, contra el partido gobernante.
Moreno presentó una denuncia en Estados Unidos contra los consejeros Arturo Castillo, Rita Bell López y Frida Denisse Gómez, luego de que éstos respaldaran medidas relacionadas con publicaciones en las que el dirigente priista se refiere a Morena como “narcopartido”. La controversia ha provocado que el oficialismo acuse al PRI de buscar injerencia extranjera, mientras los priistas sostienen que existe censura y persecución política.
Gutiérrez Mancilla respondió a la condena morenista llevando la discusión directamente hacia López Beltrán, secretario de Organización de Morena e hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
“¿Por qué no condenan a Andy?”, lanza Gutiérrez Mancilla
El priista reprochó lo que calificó como una posición selectiva del oficialismo frente a las acusaciones políticas relacionadas con el crimen organizado.
Su intervención trasladó al INE una confrontación que PRI y Morena mantienen desde hace días en el Congreso y que ya había desembocado en un altercado entre el propio Gutiérrez Mancilla y el diputado morenista Arturo Ávila.
Ambos legisladores protagonizaron la semana pasada un enfrentamiento durante la Comisión Permanente, después de intercambiar acusaciones relacionadas con “narcogobierno”, crimen organizado y la actuación internacional de Alejandro Moreno.
La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, llamó posteriormente a los legisladores a conducirse con civilidad y evitar que las diferencias políticas deriven en confrontaciones que desprestigien al Congreso.
Denuncias de “Alito” Moreno elevan tensión entre PRI y Morena
El nuevo choque ocurre en momentos de creciente confrontación entre el PRI y Morena por las gestiones realizadas por Alejandro Moreno en Estados Unidos.
Para Morena, la estrategia del dirigente priista busca trasladar al extranjero una disputa política interna y promover una intervención externa en asuntos nacionales.
El PRI sostiene, en contraste, que recurrir a instancias internacionales forma parte de su estrategia para denunciar lo que considera persecución política, censura y deterioro democrático.
La disputa alcanzó ahora al propio árbitro electoral, escenario en el que los representantes partidistas intercambiaron acusaciones mientras el Consejo General celebraba este 18 de agosto una sesión extraordinaria. El INE confirmó oficialmente la realización de esa sesión y publicó su versión estenográfica.
Morena y PRI trasladan al INE su guerra por el “narcogobierno”
La ofensiva verbal refleja una disputa más amplia: Morena acusa a “Alito” Moreno de buscar respaldo extranjero para enfrentar sus problemas políticos y judiciales, mientras el PRI intenta colocar en el centro del debate presuntos vínculos entre figuras del oficialismo y actividades criminales.
La acusación de Gutiérrez Mancilla contra Andy López Beltrán se inscribe en esa confrontación y debe entenderse como un señalamiento partidista que, con la información pública localizada hasta ahora, no equivale a una responsabilidad penal acreditada.
El episodio confirma que la pugna PRI-Morena dejó de estar confinada al Congreso: las acusaciones por “narcogobierno”, injerencia extranjera y censura ya llegaron al máximo órgano de dirección del INE.















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