Apenas un día después de retomar la gubernatura de Sinaloa y en medio de una fuerte presión política, Rubén Rocha Moya volvió a solicitar licencia al cargo, ahora “por tiempo indefinido”, en lo que representa un nuevo giro en la crisis desatada alrededor del mandatario sinaloense.
Rocha Moya informó este sábado que envió al Congreso de Sinaloa la petición para separarse nuevamente de la gubernatura. La solicitud es la segunda que presenta durante 2026 y ocurre después de que el viernes 21 de agosto regresara al poder tras permanecer 112 días de licencia.
“Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”, escribió Rocha Moya al hacer pública su decisión.
La nueva licencia se produce después de una jornada marcada por el aislamiento político del gobernador. Su retorno había provocado cuestionamientos incluso dentro de Morena y del bloque gobernante, que señalaron que la reincorporación había sido una decisión personal y no consensuada.
Sheinbaum endureció el mensaje contra Rocha Moya
Horas antes de conocerse la nueva solicitud de licencia, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un duro posicionamiento en medio de la controversia por el retorno del sinaloense.
“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la nación”, sostuvo la mandataria. También advirtió: “El poder sin principios se vuelve arrogancia”.
Morena también había tomado distancia. La dirigencia partidista afirmó que no fue informada previamente de la reincorporación y calificó el regreso de Rocha Moya como una determinación personal. Gobernadores oficialistas, por su parte, hicieron un llamado al mandatario sinaloense a actuar con “madurez y responsabilidad”.
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, incluso había planteado que Rocha reconsiderara su retorno y permaneciera separado del cargo mientras la Fiscalía General de la República concluye las investigaciones relacionadas con los señalamientos en su contra.
De 112 días de licencia a un regreso que duró apenas un día
Rocha Moya había solicitado su primera licencia el 1 de mayo de 2026, después de los señalamientos formulados desde Estados Unidos sobre presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa.
Tras permanecer 112 días fuera del gobierno, el viernes anunció que retomaba sus funciones y sostuvo que era “ajeno e inocente” de las acusaciones, además de expresar su intención de concluir el mandato constitucional, previsto hasta octubre de 2027.
Sin embargo, la Fiscalía General de la República mantiene abiertas las investigaciones relacionadas con Rocha Moya y otros funcionarios y exfuncionarios señalados por autoridades estadounidenses. El Gobierno federal ha señalado además que México ha solicitado a Washington las pruebas que sustenten las imputaciones.
El regreso también detonó una ofensiva de la oposición. La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, planteó incluso la posibilidad de promover la desaparición de poderes en Sinaloa si Rocha se negaba a dejar nuevamente el cargo.
La presión terminó por modificar otra vez el escenario político. Menos de dos días después de anunciar su reincorporación, Rocha Moya remitió al Congreso estatal una nueva solicitud para abandonar el Ejecutivo sinaloense, esta vez sin establecer una fecha para su regreso.
La decisión abre ahora un nuevo capítulo sobre la conducción del gobierno estatal y coloca nuevamente al Congreso de Sinaloa ante la necesidad de resolver la separación del gobernador y la continuidad institucional del Ejecutivo.















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