Fausto Ernesto Corrales Rodríguez no es un personaje secundario en el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda.
Estuvo con él durante sus últimas horas, conducía la camioneta en la que se desplazaban y fue quien llevó al exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa herido de bala a una clínica de Culiacán la noche del 25 de julio de 2024.
Su declaración sostuvo inicialmente que Cuén había sido atacado durante un supuesto intento de robo en una gasolinera.
Dos años después, aquella versión está bajo cuestionamiento de la Fiscalía General de la República (FGR) y Corrales pasó de testigo clave a imputado.
La FGR lo detuvo el 19 de agosto en la alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México, por su probable responsabilidad en encubrimiento del homicidio de Cuén y falsedad de declaraciones.
¿Por qué Fausto Corrales es testigo clave?
Porque prácticamente acompañó a Cuén hasta sus últimas horas con vida.
Corrales, hijo del exrector de la UAS Víctor Antonio Corrales Burgueño, formaba parte del entorno cercano del fundador del Partido Sinaloense.
El 25 de julio conducía la Ford Raptor en la que ambos se desplazaban.
Su primera declaración fue determinante: sostuvo que llegaron a una gasolinera de La Presita, al norte de Culiacán, donde dos hombres en motocicleta intentaron presuntamente robarles la camioneta.
Uno habría disparado contra Cuén.
Corrales aseguró que después lo llevó a una clínica, donde se confirmó su muerte.
Esa fue la primera versión oficial.
Pero comenzó a desmoronarse semanas después.
“El Mayo” cambia la historia
El mismo 25 de julio ocurrió otro acontecimiento extraordinario.
Ismael “El Mayo” Zambada apareció detenido en Estados Unidos junto con Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo” Guzmán.
El capo negó haberse entregado.
En una carta difundida el 10 de agosto de 2024, aseguró que fue engañado para acudir a una reunión, emboscado y trasladado contra su voluntad a Estados Unidos.
Y reveló un dato que conectó ambos casos:
dijo haber visto a Melesio Cuén en el lugar de la reunión.
Zambada sostuvo posteriormente que Cuén había sido asesinado ahí.
La afirmación chocó directamente con la versión de la gasolinera.
La FGR encuentra sangre de Cuén
La investigación federal terminó concentrándose en Huertos del Pedregal, en las inmediaciones de Culiacán, donde se encontraba el inmueble relacionado con la reunión a la que acudió Zambada.
La FGR realizó cateos y peritajes.
Después informó de un hallazgo fundamental: rastros hemáticos de Cuén fueron localizados en ese inmueble.
La evidencia fortaleció la hipótesis federal de que el exrector estuvo en el mismo escenario relacionado con la privación de la libertad de “El Mayo”.
También profundizó las dudas sobre la historia de la gasolinera.
Cronología del caso Cuén–“El Mayo”
25 de julio de 2024
Corrales acompaña a Cuén durante sus desplazamientos en Culiacán.
Ese mismo día, “El Mayo” Zambada acude a una reunión donde asegura haber visto al exrector.
Horas después, Zambada aparece bajo custodia estadounidense junto con Joaquín Guzmán López.
Esa noche, Corrales lleva a Cuén herido de bala a una clínica, donde muere.
Finales de julio
La Fiscalía de Sinaloa sostiene que Cuén fue atacado durante un supuesto intento de robo en una gasolinera.
La versión se apoya, entre otros elementos, en el relato de Corrales.
10 de agosto de 2024
“El Mayo” rompe el silencio.
Afirma que fue secuestrado y asegura haber visto a Cuén en el lugar donde fue emboscado.
Agosto de 2024
La FGR atrae la investigación del homicidio y comienza a detectar inconsistencias en la carpeta elaborada por autoridades sinaloenses.
Corrales se convierte en pieza fundamental para reconstruir las últimas horas de Cuén.
Octubre de 2024
La FGR informa que peritos localizaron sangre de Cuén en el inmueble relacionado con el secuestro de Zambada.
La versión de la gasolinera pierde fuerza dentro de la investigación federal.
2025-2026
La investigación permanece abierta.
La FGR continúa indagando tanto el homicidio de Cuén como las circunstancias en que Zambada fue trasladado a Estados Unidos.
19 de agosto de 2026
Fausto Corrales es detenido en la alcaldía Miguel Hidalgo de la Ciudad de México.
La orden judicial es por su probable responsabilidad en encubrimiento en el homicidio y falsedad de declaraciones.
De testigo a imputado
La FGR sostiene ahora que Corrales habría conocido información relevante sobre lo ocurrido y que posteriormente incurrió en contradicciones y omisiones que pudieron obstaculizar la investigación.
Su importancia se resume en cinco hechos: acompañó a Cuén, condujo su camioneta, conocía sus movimientos, dio la primera versión del ataque y lo llevó herido al hospital.
Pero la investigación federal encontró evidencia que apuntó hacia otro escenario.
Por eso su captura puede resultar relevante para resolver la contradicción que persiste desde hace dos años:
si Cuén estuvo en el mismo lugar donde “El Mayo” asegura haber sido secuestrado, ¿por qué se construyó la versión de que fue asesinado durante un intento de robo en una gasolinera?
Fausto Corrales puede tener parte de esa respuesta.
Ahora deberá responder ante un juez federal.















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