El Gobierno de Claudia Sheinbaum y la mayoría de los grupos gasolineros del País acordaron extender otros seis meses el pacto para mantener la gasolina regular debajo de los 24 pesos por litro y añadieron un compromiso para contener el diésel en menos de 27 pesos.
El entendimiento será formalizado ante la Presidenta y prolongará una estrategia que comenzó en febrero de 2025 como respuesta al encarecimiento de los combustibles y que, desde entonces, ha sido renovada mediante acuerdos entre autoridades y empresarios.
A diferencia de un precio máximo obligatorio establecido por ley, el mecanismo opera mediante la adhesión voluntaria de los empresarios gasolineros.
En las franjas fronterizas, los precios deberán ser todavía menores debido, entre otros factores, a la tasa reducida de 8 por ciento de IVA aplicable en esas regiones.
Un pacto que comenzó en febrero de 2025
El antecedente se remonta al 27 de febrero de 2025, cuando Sheinbaum firmó con empresarios la Estrategia Nacional para Promover la Estabilización del Precio de la Gasolina.
El compromiso original fue mantener la gasolina regular —Magna— en un precio inferior a 24 pesos por litro durante seis meses y posteriormente evaluar su continuidad.
Cuando arrancó el esquema, el precio promedio nacional rondaba los 24 pesos por litro y una proporción importante de las estaciones todavía vendía por encima del nivel pactado.
El Gobierno descartó desde entonces que se tratara de un control obligatorio de precios y lo presentó como un acuerdo voluntario con los empresarios.
A cambio de contener sus márgenes y mantener precios considerados razonables, las autoridades se comprometieron a trabajar en problemas planteados por el sector, entre ellos la carga regulatoria, costos de operación, distribución, seguridad y trámites.
De una cuarta parte a más de 90% de cumplimiento
Los primeros resultados mostraron un incremento acelerado en la adhesión.
Al momento de la firma original, alrededor de una cuarta parte de las estaciones comercializaba la gasolina regular por debajo de 24 pesos. Para mediados de marzo de 2025 la proporción había aumentado a cerca de siete de cada diez estaciones.
Un mes después, Profeco reportaba niveles de cumplimiento superiores al 90 por ciento.
La estrategia fue renovada nuevamente en septiembre de 2025 y en marzo de 2026, mientras Profeco mantuvo el monitoreo de estaciones y la exhibición pública de aquellas que superaban el precio acordado.
Para febrero de este año, el organismo reportó un cumplimiento superior al 93 por ciento, equivalente a más de 12 mil estaciones.
Gasolina se mantiene alrededor del límite pactado
La evolución de los precios es uno de los argumentos utilizados por el Gobierno para mantener el esquema.
En febrero de 2025, antes de consolidarse el acuerdo, el litro de gasolina regular promediaba poco más de 24 pesos. Para marzo de 2026, Profeco reportó un promedio nacional de alrededor de 23.60 pesos por litro.
En julio pasado, Sheinbaum sostuvo que el combustible se mantenía alrededor de los 24 pesos pese a las variaciones internacionales en los precios del petróleo.
El nuevo acuerdo prolongará esa referencia durante otros seis meses.
Diésel entra en la estrategia
La novedad es el compromiso para mantener el diésel debajo de 27 pesos por litro.
La inclusión cobra relevancia porque este combustible tiene un impacto directo sobre el autotransporte de carga y pasajeros y, por esa vía, sobre los costos logísticos y de distribución de mercancías.
En julio, Sheinbaum reconoció que el diésel había registrado un incremento cercano a 50 centavos relacionado con las tensiones internacionales y aseguró que su Gobierno trabajaba para reducir su precio.
Ahora, Gobierno y empresarios fijan una referencia explícita menor a 27 pesos.
Gasolineros obtienen avances en regulación y comisiones
La negociación no se limita al precio que pagan los automovilistas.
Los representantes del sector reconocieron avances del Gobierno en simplificación administrativa, combate al mercado ilícito de hidrocarburos, reducción de comisiones por pagos con tarjetas y medios electrónicos y seguridad pública.
Desde el acuerdo original, los empresarios habían planteado que los costos regulatorios y operativos dificultaban reducir sus márgenes.
El Gobierno, por su parte, planteó desde 2025 reducir trámites y facilitar aspectos relacionados con la distribución de combustibles a cambio de que las estaciones mantuvieran ganancias consideradas razonables.
Mantienen abiertas las mesas de negociación
La nueva prórroga tampoco cierra la negociación entre Palacio Nacional y los empresarios.
Gobierno y sector gasolinero acordaron mantener mesas de trabajo para revisar la simplificación regulatoria, las cadenas logísticas y los costos operativos de las estaciones.
El objetivo será evitar que esos factores presionen los precios y comprometan el cumplimiento del pacto durante los próximos seis meses.
La renovación formal, que será encabezada por Sheinbaum, mantendrá así dos referencias nacionales: menos de 24 pesos para la gasolina regular y menos de 27 pesos para el diésel, con precios inferiores en las franjas fronterizas.
Más que imponer un congelamiento por decreto, el Gobierno apuesta nuevamente por un esquema de negociación con los empresarios para contener uno de los precios con mayor impacto sobre la movilidad, el transporte y los costos de la economía mexicana.















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