Ante la crisis de desinformación en México, la diputada federal Karina Margarita del Río Zenteno, de Morena, llamó a abrir el diálogo sobre la consulta pública del anteproyecto de los “Lineamientos para la Protección de los Derechos de las Audiencias” y escuchar a quienes generan contenidos en plataformas digitales.
Durante el “Parlamento Abierto: Por Redes Sociales más Humanas”, realizado en la Cámara de Diputados, la legisladora sostuvo que el desarrollo tecnológico y el crecimiento de las redes sociales obligan a discutir mecanismos que permitan contar con información verídica y entornos digitales más seguros.
Del Río Zenteno explicó que el encuentro surgió a iniciativa de jóvenes creadores de contenido interesados en presentar propuestas ante el Poder Legislativo.
“Como somos representantes del pueblo, tenemos la obligación y la gran responsabilidad también de que todas esas voces que quieren ser escuchadas, que quieren aportar algo al desarrollo de nuestro país, deben tener siempre la oportunidad de manifestar sus ideas”, afirmó.
La morenista consideró necesario escuchar particularmente a quienes conocen y utilizan de manera cotidiana las plataformas digitales para construir lineamientos acordes con la realidad tecnológica.
“Ellos están en la disponibilidad de aportar sus ideas para que podamos entre todas y todos crear lineamientos de manejo de redes, lineamientos en los que nos podamos sentir en entornos seguros”, señaló.
Ponen foco en menores, IA y algoritmos
El debate no se limitó a la desinformación. Los participantes plantearon discutir el uso de inteligencia artificial, protección de datos personales, algoritmos, violencia digital, salud y bienestar digital, protección de las infancias y responsabilidad de los comunicadores.
Pavel Martínez, creador de contenido, afirmó que el objetivo del Parlamento Abierto es impulsar espacios digitales seguros para los menores.
“La idea del Parlamento Abierto por redes sociales más humanas es para lograr espacios seguros para nuestros niños y donde podamos vivir sin tanta desinformación”, expresó.
Paulino Benigno Cruz, participante en el encuentro, sostuvo que cualquier política pública sobre plataformas debe incorporar a quienes producen información y contenidos.
“Una política pública nace de las bases, escuchando a los que hacen el trabajo, a los que hacen las notas, los contenidos”, señaló.
Rechazan convertir debate en prohibiciones
Juan Carlos Rocha, creador de contenido, consultor político y organizador del Parlamento, afirmó que la discusión pretende construir reglas mediante un diálogo plural y no imponer restricciones sobre lo que los jóvenes pueden expresar en internet.
“La tecnología no es nuestra enemiga, el desafío es ponerla al servicio de las personas. No venimos a decirle a las juventudes qué pensar, qué publicar, cómo publicar; prohibido prohibir”, aseguró.
Rocha indicó que las propuestas deberán abordar desde el funcionamiento de los algoritmos y la inteligencia artificial hasta la protección de datos y los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes en internet.
Plantean regular plataformas digitales
Durante el encuentro se presentaron propuestas para fortalecer los lineamientos de protección de las audiencias bajo la premisa de reconocerlas como sujetos activos de la comunicación y no únicamente como receptoras de contenidos.
También se planteó sentar las bases de una propuesta para regular el uso de plataformas digitales y redes sociales entre niñas, niños y adolescentes.
La discusión incluye, además, propuestas encaminadas a contener la concentración y el monopolio informativo atribuido a los principales medios de comunicación del País.
Debate apenas comienza
Los planteamientos colocan sobre la mesa un debate que trasciende el funcionamiento de las redes: hasta dónde debe llegar la regulación pública sin convertirse en censura y qué responsabilidades deben asumir plataformas, comunicadores, creadores de contenido y autoridades frente a la desinformación.
La Cámara de Diputados abrió así una discusión en la que confluyen derechos de las audiencias, libertad de expresión, protección de menores y el creciente poder de los algoritmos para determinar qué información consumen millones de personas.















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