La crisis en el campo mexicano se agudiza. Este lunes, productores de maíz y sorgo de Guanajuato, Jalisco y Michoacán abandonaron la mesa de diálogo con la Secretaría de Gobernación (Segob), tras rechazar la propuesta del Gobierno federal de establecer un precio de garantía de 6 mil 50 pesos por tonelada de maíz blanco.
La ruptura del diálogo activa un nuevo ciclo de movilizaciones, con bloqueos previstos en al menos 20 estados.
El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, anunció la medida a través de su cuenta oficial en X, destacando que el nuevo precio representa un incremento del 25% respecto al valor internacional del grano.
“Buscamos dar certidumbre al campo del Bajío y mejorar el ingreso de miles de agricultores”, afirmó.
El acuerdo, según Berdegué, fue alcanzado con dirigencias locales y gobiernos estatales, e incluye un programa de crédito con tasa preferencial del 8.5% anual, así como la incorporación de los productores a un seguro agropecuario.
Sin embargo, los líderes campesinos que participaron en la reunión con Segob calificaron la propuesta como “insuficiente” y “una burla”, al insistir en su demanda de 7 mil 200 pesos por tonelada.
Rubén Vázquez de la Rosa, del Comité Pro Mejoramiento del Agro, confirmó que los productores se retiraron de la mesa a las 14:45 horas, tras más de cinco horas de negociaciones. “No vamos a aceptar migajas. Si no hay respuesta, vamos al paro”, declaró.
La tensión se trasladó a las calles, donde manifestantes intentaron ingresar por la fuerza al edificio de la Segob, en lo que fue descrito como un “portazo” simbólico.
Eduardo Romero, productor de Michoacán, advirtió que ya hay presencia organizada en puntos estratégicos de 20 entidades. “Una llamada basta para que empiece el paro”, señaló.
La Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) también se sumó a las exigencias, solicitando la exclusión del maíz y otros granos básicos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerar que la competencia desleal ha afectado gravemente al campo nacional.
Aunque la Segob no ha emitido un posicionamiento oficial, Berdegué reiteró que el Gobierno federal mantendrá el diálogo abierto.
Los gobiernos estatales de Jalisco, Guanajuato y Michoacán anunciaron que en los próximos días se publicará la mecánica operativa de los apoyos complementarios que permitirán alcanzar el precio ofrecido.
La ruptura del diálogo y la inminente movilización nacional evidencian el desgaste institucional en la atención al campo, y colocan en el centro del debate la necesidad de una política agrícola más equitativa, sostenible y vinculada a las realidades productivas del país.
















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