La diputada Magdalena Núñez Monreal afirmó que México enfrenta una crisis marcada por la violencia, las desapariciones forzadas y las adicciones, por lo que urgió a impulsar acciones conjuntas entre autoridades y sociedad para transformar de fondo esa realidad.
Al inaugurar la Mesa Nacional para el Proceso de Paz en México, la legisladora sostuvo que la construcción de paz no puede limitarse a la aprobación de leyes, sino que requiere la participación activa de todos los sectores para reconstruir el tejido social.
“La paz no es sólo la ausencia de violencia; es un derecho humano fundamental que el Estado mexicano debe garantizar, pero que también requiere del firme compromiso de toda la sociedad”, expresó.
Núñez Monreal insistió en la necesidad de una agenda legislativa y social orientada a una paz duradera. “Es indispensable y necesario que nos involucremos y que asumamos con todas las responsabilidades que nos corresponde el trabajo para construir esa transformación de esta sociedad mexicana que requiere cambios de fondo, cambios estructurales”.
También advirtió que el fenómeno de las adicciones debe abordarse de manera integral, al considerar que refleja problemas estructurales como la falta de oportunidades, particularmente entre jóvenes.
“Las adicciones no son sólo un problema químico, sino un síntoma de esa dislocación social, de esa sociedad que nos individualiza, que nos destruye en el sentido de comunidad”, señaló.
Por su parte, el diputado Adrián González Naveda consideró que esta problemática representa “una de las heridas abiertas más dolorosas” del país y advirtió que, de no atenderse a tiempo, podría comprometer el futuro de nuevas generaciones.
Reconoció además el trabajo de quienes atienden directamente a personas con adicciones. “La primera línea de defensa en esta lucha contra las adicciones son los padrinos, son los maestros, son los consejeros. Ellos son parte de la solución”.
Durante la mesa, Arturo Conde Pérez destacó que el encuentro busca vincular la experiencia de quienes trabajan en territorio con las decisiones públicas.
“Hoy no estamos aquí para un evento más, estamos aquí porque hay una realidad que ya no se puede ignorar. México enfrenta una crisis silenciosa, las adicciones, la salud mental y la ruptura del tejido social”, sostuvo.
En el plano internacional, Jean Louis Bingna afirmó que reducir las adicciones a una decisión individual sería un error. “Las adicciones son también un reflejo de nuestras condiciones sociales”.
A su vez, Karina Fernández, de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, subrayó la obligación de atender este fenómeno con enfoque de derechos.
“Las personas que padecen una adicción hay que tener la conciencia de que se trata de una problemática de salud que el Estado y todos unidos debemos de atender”, indicó.
Finalmente, Pedro Damián Aceves Aguirre llamó a profesionalizar los centros de tratamiento. “Que entiendan que atender una adicción implica trabajar con la vida, con la dignidad humana y con la esperanza”.














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