En un golpe definitivo para la aviación comercial turística en México, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), a través de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), confirmó la revocación definitiva del Certificado de Explotador de Servicios Aéreos a Grupo Aéreo Monterrey, S.A. de C.V., empresa que operaba comercialmente bajo el nombre de Magnicharters.
La resolución administrativa, ejecutada formalmente tras concluirse los plazos legales, sella el destino de la llamada «aerolínea turística de México», la cual acumulaba más de 30 años de operaciones en el mercado nacional. De acuerdo con la AFAC, la documentación e informes presentados por la compañía regiomontana resultaron totalmente insuficientes para subsanar los riesgos detectados.
Sin margen de negociación: fallas de seguridad e insolvencia
El origen del quiebre definitivo se remonta a una Verificación Mayor Extraordinaria realizada por las autoridades aeronáuticas entre el 12 y el 16 de enero de este año. En dicha inspección se detectaron múltiples incumplimientos técnicos y de mantenimiento preventivo.
Aunque la AFAC otorgó prórrogas e instruyó la aplicación de medidas correctivas urgentes, Magnicharters no logró acreditar el cumplimiento de la normativa. Esto derivó en una primera suspensión temporal de vuelos el pasado 14 de abril para mitigar riesgos operacionales.
A la par de las fallas técnicas, la crisis financiera de la empresa terminó por ahogarla. Ahogada en deudas con proveedores, tripulaciones y agencias de viajes, la aerolínea solicitó formalmente el proceso de concurso mercantil ante su evidente insolvencia económica. Sin capital para garantizar un mantenimiento seguro de su flota de aviones Boeing 737, la autoridad procedió al retiro total de la licencia.
«La seguridad aérea no es negociable; cada decisión se adopta con base en evidencia técnica y dentro del marco legal, privilegiando siempre la protección de los usuarios», enfatizó la AFAC en su postura oficial.
Caos para los usuarios y alertas de Profeco
El cese abrupto de operaciones de Magnicharters ha dejado un escenario complejo en el sector turístico. Al respecto, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informó que la aerolínea ya acumula 491 quejas formales debido a la cancelación repentina de vuelos y la falta de cumplimiento en paquetes vacacionales que ya se encontraban totalmente liquidados por los usuarios.
Actualmente, las oficinas de la empresa en la Ciudad de México y Monterrey permanecen cerradas, su sitio web oficial fue deshabilitado y las agencias turísticas afectadas han tenido que recurrir a planes de contención del Gobierno Federal y alianzas con otras firmas comerciales para rescatar y trasladar a los pasajeros que quedaron varados.















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