El diputado Ricardo Monreal Ávila afirmó que la nueva Ley General de Aguas marca el fin del modelo de privilegios y del acaparamiento del recurso hídrico en México, al devolver el agua a su carácter de derecho humano y bien público bajo la rectoría del Estado.
Al presentar su libro La nueva legislación por el agua en la Cámara de Diputados, el coordinador del Grupo Parlamentario de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política explicó que la obra ofrece una visión histórica, jurídica e institucional sobre la evolución del régimen hídrico mexicano y documenta la transformación normativa impulsada con la reforma aprobada en 2025.
«El agua ha vuelto a las manos del pueblo de México como un derecho humano inalienable consagrado en el artículo 4 constitucional y como un bien público que el Estado recupera para garantizar la justicia social de las generaciones presentes y futuras», sostuvo.
Monreal señaló que el objetivo del libro es reivindicar la gestión del agua como un derecho humano y explicar el proceso mediante el cual, dijo, se desmontó el modelo neoliberal para construir un régimen hídrico social, equitativo y sostenible.
El legislador destacó que la publicación incluye un capítulo denominado «Los Millonarios del Agua», en el que documenta, con base en información académica, los mecanismos de concentración de concesiones durante décadas. Afirmó que la obra busca despolitizar el debate sobre el agua y aportar elementos técnicos para comprender la reforma.
Consideró que la Ley General de Aguas, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 11 de diciembre de 2025, representa una de las legislaciones más avanzadas en la materia al recuperar el sentido social del recurso y garantizar que su aprovechamiento se realice bajo criterios de equidad y sostenibilidad.
Recordó que durante años el agua fue tratada como una mercancía sujeta al mercado, lo que permitió el acaparamiento de concesiones y el enriquecimiento de unos cuantos en perjuicio de la mayoría de la población.
«Con esta ley no se afecta absolutamente nada; se ordena y se regulariza. Sí se afecta a quienes concentraban grandes volúmenes de agua, acaparaban concesiones y las mantenían sin uso o las vendían al mejor postor», afirmó.
Monreal aseguró que, a seis meses de la entrada en vigor de la legislación, no se han registrado conflictos relevantes ni inconformidades de los sectores productivos. Señaló que agricultores, ganaderos e inversionistas inmobiliarios han observado la aplicación de la norma, mientras que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha recuperado concesiones ociosas, regularizado aprovechamientos e impulsado inversiones para mejorar el uso del recurso.
Indicó que incluso algunos concesionarios han devuelto voluntariamente permisos que permanecían sin utilizar y adelantó que aquellas concesiones inactivas serán recuperadas por el Estado para evitar prácticas de acaparamiento.
No obstante, reconoció que aún existen desafíos importantes, entre ellos combatir la contaminación de cuerpos de agua, fortalecer la infraestructura de tratamiento, fomentar el uso racional del recurso y revisar cuidadosamente el Reglamento de la Ley General de Aguas que próximamente emitirá la Conagua.
Confió en que dicho reglamento sea congruente con la reforma aprobada por el Congreso y mantenga el principio jurídico de que el agua no puede ser considerada una mercancía, sino un derecho humano destinado a satisfacer las necesidades de la colectividad.
El también coordinador parlamentario de Morena explicó que el libro, publicado por la editorial Porrúa, es una obra colectiva que reconstruye la historia de la legislación hídrica en México y responde a las críticas formuladas durante la discusión parlamentaria.
Precisó que el texto analiza 28 «mitos» que derivan en 58 respuestas documentadas para refutar, dijo, afirmaciones que distorsionaron el contenido de la reforma.
Asimismo, reconoció el respaldo de las bancadas de Morena, PVEM y PT para construir el nuevo marco jurídico, y destacó que la presidenta Claudia Sheinbaum cumplió el compromiso de impulsar las leyes reglamentarias pendientes desde la reforma constitucional de 2012.
Durante la presentación, el diputado Gabriel García Hernández afirmó que la obra explica la evolución de las leyes en materia de agua y plantea que la nueva legislación constituye apenas el primer paso para garantizar el futuro hídrico del país, al convocar a la sociedad a convertirse en «guardianes del agua».
Por su parte, la diputada Xóchitl Nashielly Zagal Ramírez señaló que el libro expone las luchas históricas por el acceso a la tierra y al agua, analiza los riesgos del acaparamiento y ofrece una guía para comprender la importancia de la legislación vigente en la protección del recurso para las futuras generaciones.
Al acto asistieron legisladores de Morena, PVEM y PT, así como el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, además de los senadores Saúl Monreal Ávila y Homero Davis Castro.















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