La muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, abatido por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), fue clasificada oficialmente como homicidio por el Instituto de Ciencias Forenses del Condado de Harris, mientras que el propio Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reconoció que la víctima ni siquiera era el objetivo del operativo migratorio en el que perdió la vida.
El caso dio un giro luego de que autoridades federales admitieran que los agentes buscaban a otras personas y detuvieron la camioneta en la que viajaba Salgado por una presunta confusión. El mexicano, de 52 años, había vivido durante 35 años en Estados Unidos, era padre de tres ciudadanos estadounidenses y, de acuerdo con su familia y representantes legales, no tenía antecedentes penales.
La determinación del médico forense no establece responsabilidad penal, pero sí confirma que la muerte fue causada por la acción de un tercero, por lo que el caso deberá seguir bajo investigación para determinar si el uso de la fuerza estuvo legalmente justificado. Especialistas consultados por medios locales señalaron que la clasificación abre una ruta distinta en las pesquisas sobre la actuación del agente involucrado.
La versión oficial del DHS sostiene que Salgado intentó escapar y utilizó su vehículo como un arma contra los agentes, quienes respondieron en defensa propia. Sin embargo, los tres trabajadores mexicanos que viajaban con él han rechazado esa narrativa y aseguran que el conductor nunca intentó embestir a los oficiales y que los disparos ocurrieron sin que existiera un peligro inminente.
La controversia se ha intensificado debido a que los agentes participantes no portaban cámaras corporales, por lo que no existe un registro audiovisual oficial del momento en que ocurrió el tiroteo. La ausencia de ese material ha provocado exigencias de una investigación independiente por parte de legisladores, organizaciones civiles y autoridades locales.
El FBI, la Oficina del Inspector General del DHS y autoridades del Condado de Harris mantienen investigaciones paralelas sobre los hechos, mientras el Gobierno de México anunció acciones legales y diplomáticas para exigir el esclarecimiento del caso y el deslinde de responsabilidades.
La muerte de Lorenzo Salgado se ha convertido en uno de los casos más controvertidos de los recientes operativos migratorios en Estados Unidos, al combinar el reconocimiento oficial de un error en la identificación del objetivo con la clasificación forense de homicidio y las contradicciones entre la versión gubernamental y los testimonios de quienes presenciaron el hecho.















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