El diputado del PT, Pedro Vázquez González, propuso reformar la Ley General de Educación para incorporar el fomento de la inteligencia artificial (IA) y su aplicación ética en los planes y programas de estudio de la Nueva Escuela Mexicana, con el objetivo de preparar a los estudiantes para los retos tecnológicos del siglo XXI y establecer reglas claras para su uso en las aulas.
La iniciativa, turnada a la Comisión de Educación, plantea modificar el artículo 30 de la legislación para que los contenidos educativos promuevan el conocimiento y uso responsable de la inteligencia artificial, bajo principios de protección de datos personales, transparencia, explicabilidad de los sistemas y adecuada implementación en los procesos de enseñanza, aprendizaje y evaluación.
En la exposición de motivos, el legislador sostiene que el Sistema Educativo Mexicano carece de disposiciones específicas que regulen la incorporación, alcances y límites de la inteligencia artificial en el ámbito educativo, lo que ha propiciado una aplicación heterogénea y discrecional, sin criterios pedagógicos ni éticos uniformes.
Advierte que esa falta de regulación puede afectar la calidad educativa y generar incertidumbre entre docentes y estudiantes sobre el uso adecuado de estas herramientas tecnológicas.
La propuesta reconoce que la inteligencia artificial ofrece oportunidades para desarrollar herramientas pedagógicas innovadoras, personalizar los procesos de aprendizaje, fortalecer la investigación científica y mejorar la gestión del sistema educativo mediante el análisis de datos y la generación de recursos didácticos.
Sin embargo, subraya que estas tecnologías representan una transformación de fondo en la forma de producir, transmitir y evaluar el conocimiento, ya que son capaces de generar textos, analizarlos y resolver problemas mediante procesos que emulan capacidades cognitivas humanas.
Por ello, plantea que el sistema educativo incorpore de manera progresiva el conocimiento, comprensión y uso responsable de la inteligencia artificial, con el propósito de fortalecer las habilidades digitales, el pensamiento crítico y las capacidades tecnológicas de las nuevas generaciones.
El diputado del PT sostiene que el impulso de la inteligencia artificial debe regirse por criterios de inclusión, equidad y responsabilidad social, de modo que contribuya al desarrollo científico, tecnológico y humanístico del país, además de reducir las brechas digitales y educativas.
Añade que una política educativa con estas características permitirá formar ciudadanos capaces de participar activamente en la sociedad del conocimiento y contribuir al desarrollo sostenible, la innovación tecnológica y el bienestar social.















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