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Necaxa revive su estirpe y amarga el regreso del Atlante a la Liga MX

Los Rayos remontan a los Potros y abren con triunfo el Apertura 2026.

Noventa años después de escribir algunos de los capítulos más intensos del futbol mexicano, Necaxa y Atlante volvieron a encontrarse en Primera División. El reencuentro del llamado primer clásico del balompié nacional tuvo un desenlace conocido para los hidrocálidos: sufrimiento, reacción y victoria. Los Rayos remontaron para vencer 2-1 a los Potros de Hierro en el Estadio Victoria y estrenarse con tres puntos en el Apertura 2026.

El regreso del Atlante al máximo circuito, doce años después de su última participación en la Liga MX, convirtió el partido inaugural del torneo en un duelo cargado de simbolismo. Dos instituciones centenarias, protagonistas de las primeras grandes rivalidades del futbol mexicano durante la década de 1930, abrieron una nueva página de una historia que parecía reservada para los libros.

Atlante resistió y golpeó cuando menos lo esperaba Necaxa

El marcador no reflejó el dominio que ejerció Necaxa durante buena parte del primer tiempo. Los Rayos monopolizaron la posesión, adelantaron líneas y obligaron al Atlante a refugiarse cerca de su portería, aunque sin la claridad suficiente para romper el orden defensivo impuesto por los visitantes.

Los Potros, fieles al libreto de esperar y contragolpear, sobrevivieron al asedio y encontraron premio apenas iniciado el complemento.

Fue Eugenio Pizzuto quien silenció el Estadio Victoria al aprovechar un espacio en los linderos del área para sacar un disparo que puso adelante al conjunto azulgrana. El histórico visitante estaba cerca de firmar una presentación soñada en su retorno a Primera División.

Lejos de desesperarse, Necaxa intensificó la presión. El equipo local adelantó aún más sus líneas, cargó el juego por las bandas y comenzó a encerrar al Atlante en su propio campo.

Carranza abrió la puerta; Pedroza firmó la sentencia

La resistencia azulgrana terminó por romperse al minuto 80.

El argentino Julián Carranza apareció dentro del área para conectar el balón y vencer al arquero visitante, una anotación que cambió por completo la inercia del encuentro y desató la euforia en las tribunas.

Con el empate, Atlante perdió el control emocional del partido. Los espacios comenzaron a aparecer y Necaxa olió la victoria.

Cuando el reloj agonizaba y el empate parecía inamovible, Miguel Pedroza apareció en el tiempo agregado para definir la jugada que consumó la remontada y decretó el definitivo 2-1, desatando el festejo de la afición rojiblanca.

Un duelo con historia que volvió a latir

Más allá del resultado, el partido devolvió a la Liga MX uno de sus enfrentamientos más tradicionales.

Antes de la instauración del profesionalismo, Necaxa y Atlante protagonizaron varias finales y disputas por el campeonato nacional. En 1932, Atlante derrotó a los Electricistas para conquistar el título de la Liga Mayor, mientras que Necaxa respondió con años de dominio que consolidaron una rivalidad considerada por historiadores como el primer gran clásico del futbol mexicano. Incluso, la mayor goleada registrada por Necaxa en competencias nacionales fue un 9-0 precisamente sobre Atlante en 1933.

La edición 2026 del enfrentamiento volvió a confirmar que el peso de la historia no garantiza el espectáculo, pero sí la emoción. Atlante dejó pasajes de buen futbol y demostró que puede competir en su regreso a la élite, mientras que Necaxa encontró en su capacidad de reacción una señal alentadora para un torneo que apenas comienza.

Goles

  • 0-1. Eugenio Pizzuto (Atlante).
  • 1-1. Julián Carranza (Necaxa).
  • 2-1. Miguel Pedroza (Necaxa).

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