Ante el riesgo de que los videojuegos en línea sean utilizados como puerta de entrada para extorsiones, amenazas y otras conductas delictivas contra menores de edad, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión pidió a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) fortalecer su estrategia nacional de prevención y atención.
El exhorto pone especial atención en casos de cibersecuestro, secuestro virtual y extorsión digital que pueden afectar a niñas, niños y adolescentes durante sus interacciones en plataformas de videojuegos.
Los legisladores también solicitaron reforzar las campañas de información dirigidas a madres, padres, tutores y comunidades escolares para que conozcan los riesgos y adopten medidas preventivas.
El dictamen, avalado por el Pleno de la Comisión Permanente y previamente por la Primera Comisión de Asuntos Políticos e Internacionales, advierte que el contacto de menores con desconocidos a través de videojuegos no representa únicamente un problema de convivencia digital.
Alertan por grooming, amenazas y robo de identidad
El Congreso advirtió que esas interacciones pueden convertirse en la puerta de entrada a conductas delictivas de mayor gravedad, entre ellas grooming, acoso y amenazas.
A estos riesgos se suman la extorsión, fraude, suplantación de identidad, obtención indebida de datos personales, violencia digital, captación y explotación sexual, además de modalidades de secuestro virtual.
La preocupación de los legisladores ocurre en medio del amplio consumo de videojuegos entre menores de edad en México.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales 2024, elaborada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), 63 por ciento de las niñas, niños y adolescentes de entre siete y 17 años en zonas urbanas consume videojuegos.
En las zonas rurales, la proporción alcanza 51 por ciento.
Seis de cada 10 jugadores menores se conectan en línea
Entre quienes utilizan videojuegos, 61 por ciento en zonas urbanas y 59 por ciento en zonas rurales juega en línea, condición que amplía las posibilidades de interacción con otras personas a través de internet.
El tiempo promedio destinado diariamente a esta actividad alcanza 2.4 horas entre los usuarios de zonas urbanas y 2.1 horas en las rurales, según los datos citados por el Congreso.
Las cifras fueron consideradas relevantes por los legisladores debido a que las modalidades en línea permiten que niñas, niños y adolescentes interactúen con personas desconocidas, una circunstancia que puede ser aprovechada para obtener información personal, engañarlos o establecer mecanismos de manipulación.
Congreso llama a padres y escuelas a involucrarse
La Comisión Permanente consideró que la prevención de los delitos digitales contra menores no puede quedar exclusivamente bajo responsabilidad de las autoridades de seguridad.
Por ello, planteó que madres, padres, tutores y comunidades escolares deben participar activamente en la prevención y detección de posibles amenazas.
El exhorto busca que la SSPC mantenga y fortalezca las acciones para reducir los riesgos asociados con los videojuegos en línea, pero también que las familias cuenten con información para identificar comportamientos sospechosos y posibles intentos de engaño, extorsión o captación de menores.
Para el Congreso, el crecimiento del consumo de videojuegos y de sus modalidades conectadas a internet obliga a reforzar las medidas de prevención frente a delitos que pueden comenzar detrás de una pantalla y trasladarse al entorno familiar de las víctimas.















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