México registró 8 mil 846 suicidios durante 2025, en un año en el que la tasa nacional cedió respecto de los máximos alcanzados en 2023 y 2024, pero se mantuvo casi 31 por ciento por encima del nivel observado nueve años atrás.
Las cifras preliminares de las Estadísticas de Defunciones Registradas del INEGI ubicaron la tasa en 6.8 suicidios por cada 100 mil habitantes, contra 7.0 en 2024.
El descenso de 0.2 puntos rompe con el nivel máximo registrado durante los dos años anteriores, aunque no alcanza para revertir una tendencia de largo plazo que muestra un crecimiento sostenido desde 2016.
Ese año, la tasa fue de 5.2 casos por cada 100 mil habitantes; subió a 5.3 en 2017, a 5.4 en 2018 y a 5.7 en 2019.
Para 2020 alcanzó 6.2 y en 2021 llegó a 6.6. En 2022 retrocedió a 6.4, pero un año después saltó hasta 7.0 y permaneció en ese nivel durante 2024. En 2025 bajó finalmente a 6.8.
Así, aun con la reducción del último año, la tasa de 2025 resulta 30.8 por ciento superior a la registrada en 2016.
Golpea suicidio cuatro veces más a hombres
La brecha por sexo permanece como una de las características más marcadas del fenómeno.
De los 8 mil 846 suicidios contabilizados en 2025, 80 por ciento correspondió a hombres y 20 por ciento a mujeres. Sólo en tres casos no fue especificado el sexo de la persona fallecida.
La tasa masculina alcanzó 11.1 suicidios por cada 100 mil hombres, contra 2.6 entre las mujeres, una diferencia de más de cuatro veces.
La disparidad no es nueva, pero ambos indicadores han aumentado respecto de hace nueve años.
Entre los hombres, la tasa pasó de 8.6 en 2016 a 8.7 en 2017; avanzó a 9.0 en 2018 y 9.5 en 2019. Para 2020 saltó a 10.5 y en 2021 llegó a 11.0.
En 2022 descendió a 10.7, pero en 2023 alcanzó 11.6, el nivel más elevado del periodo. Para 2024 bajó ligeramente a 11.5 y en 2025 retrocedió nuevamente, a 11.1.
Entre las mujeres, la tasa fue de 1.9 tanto en 2016 como en 2017; aumentó a 2.0 en 2018 y se mantuvo igual en 2019. Posteriormente pasó a 2.2 en 2020, 2.4 en 2021 y 2.3 en 2022.
En 2023 alcanzó su máximo del periodo, con 2.7, para disminuir a 2.6 en 2024 y permanecer sin cambios en 2025.
Concentran jóvenes la mitad de casos
El suicidio mostró también una fuerte concentración entre jóvenes y adultos jóvenes.
Las personas de 25 a 34 años representaron 26.9 por ciento de los casos, mientras aquellas de entre 15 y 24 años concentraron 24.3 por ciento.
Sumados, ambos grupos acumularon 51.2 por ciento de los suicidios registrados en el País durante 2025.
Es decir, más de la mitad de las muertes clasificadas como suicidio correspondió a personas de entre 15 y 34 años.
Duplica Chihuahua promedio nacional
La incidencia cambia de manera considerable dependiendo del estado de residencia.
Chihuahua registró la tasa estandarizada más alta del País, con 13.9 suicidios por cada 100 mil habitantes, más del doble del indicador nacional.
Quintana Roo y Aguascalientes ocuparon las siguientes posiciones, ambos con una tasa de 11.8.
En contraste, Guerrero presentó la menor incidencia, con 1.8, seguido por Nuevo León, con 3.8, y Chiapas, con 4.3.
La diferencia entre los extremos es amplia: la tasa estandarizada de Chihuahua fue casi ocho veces la de Guerrero.
Al considerar las tasas brutas, Chihuahua también ocupó la primera posición, con 13.2 por cada 100 mil habitantes, mientras Guerrero registró 1.6.
Predomina ahorcamiento en los registros
El INEGI reportó que el ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación estuvo presente en 84.9 por ciento de las lesiones que provocaron las muertes clasificadas como suicidio.
El envenenamiento por ingesta o exposición a sustancias nocivas representó 5.9 por ciento y el uso de arma de fuego, 5.4 por ciento.
Descenso no revierte crecimiento de una década
Los resultados de 2025 dejan, por tanto, dos lecturas.
En la comparación inmediata hay una reducción: la tasa general pasó de 7.0 en 2024 a 6.8 en 2025, y entre los hombres bajó de 11.5 a 11.1.
Pero en una perspectiva más amplia, el indicador nacional pasó de 5.2 a 6.8 entre 2016 y 2025; la tasa masculina aumentó de 8.6 a 11.1 y la femenina, de 1.9 a 2.6.
El descenso del último año, por ello, interrumpe el máximo alcanzado en 2023 y 2024, pero todavía no configura un regreso a los niveles observados antes de 2020.
El INEGI precisó que la información correspondiente a 2025 es preliminar, por lo que los resultados podrán modificarse cuando se integren las cifras definitivas.















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