Se acabó el uso libre de celulares en las aulas y los recreos. A partir de este martes 3 de noviembre, la Secretaría de Educación Pública (SEP) pondrá en vigor nuevas restricciones para el uso de teléfonos móviles, tabletas y dispositivos electrónicos personales en escuelas públicas y privadas del país, con medidas obligatorias para educación básica y reglas diferenciadas para preparatorias y universidades.
La disposición, impulsada por el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, busca frenar las distracciones provocadas por las pantallas, recuperar la convivencia entre estudiantes y mejorar la concentración durante las actividades escolares.
El acuerdo, publicado el pasado 22 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF), fue respaldado por las autoridades educativas de las 32 entidades del país y establece que los alumnos de educación básica no podrán utilizar sus teléfonos durante la jornada escolar, salvo excepciones justificadas.
Adiós al celular en clases y recreos: SEP endurece reglas
La nueva regulación contempla restricciones para estudiantes de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, quienes deberán mantener guardados sus dispositivos durante las clases, los descansos y las actividades escolares.
Esto significa que los alumnos podrán llevar sus teléfonos a los planteles, pero no utilizarlos libremente mientras permanezcan en la escuela.
La restricción también comprende relojes inteligentes y otros dispositivos electrónicos personales, siempre que su utilización no esté vinculada con actividades académicas autorizadas.
Sin embargo, la SEP estableció excepciones para emergencias, necesidades de salud, accesibilidad, inclusión o actividades pedagógicas previamente planeadas y supervisadas por docentes.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la intención no es impedir que los estudiantes tengan un dispositivo para comunicarse, sino evitar su utilización indiscriminada durante las horas escolares.
Preparatorias tendrán sus propias restricciones; universidades quedan fuera de prohibición general
Aunque la regulación tiene alcance nacional, su aplicación será distinta según el nivel educativo.
En las preparatorias, las autoridades de cada institución deberán acordar con sus comunidades escolares las condiciones y limitaciones para utilizar dispositivos electrónicos.
Esto permitirá que cada plantel establezca horarios, espacios y actividades en los que se autorice el uso de celulares, particularmente cuando sean necesarios para fines educativos.
En el caso de las universidades, la SEP promoverá el uso responsable y crítico de la tecnología, sin imponer una prohibición general, en respeto a la autonomía de las instituciones.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, explicó que la iniciativa también pretende que los jóvenes comprendan los riesgos de las redes sociales, los algoritmos y la inteligencia artificial.
SEP busca recuperar atención y convivencia entre estudiantes
El Gobierno federal sostiene que el uso excesivo de dispositivos electrónicos puede afectar la concentración, la interacción social y el aprovechamiento académico.
Por ello, la nueva regulación plantea disminuir la exposición innecesaria a las pantallas y fomentar actividades que fortalezcan la creatividad, el diálogo y las relaciones personales.
Durante la presentación de los lineamientos, Mario Delgado afirmó:
“Queremos que regresen la convivencia en los patios, las charlas en los pasillos, la concentración y las amistades en el aula”.
La estrategia forma parte de las acciones impulsadas por la administración federal para promover entornos escolares seguros y atender los riesgos asociados al uso indiscriminado de la tecnología.
Estados tendrán 180 días para adecuar sus disposiciones
Aunque las restricciones entrarán en vigor este martes 3 de noviembre, las autoridades educativas estatales contarán con un plazo de 180 días naturales para emitir o armonizar las disposiciones jurídicas necesarias para su aplicación.
La implementación también contempla la participación de padres de familia, docentes, directivos y estudiantes, quienes deberán conocer las nuevas reglas y los mecanismos previstos para atender situaciones extraordinarias.
El acuerdo no establece una sanción económica federal automática para los alumnos que incumplan las restricciones, por lo que las medidas concretas de aplicación deberán ajustarse a las disposiciones escolares correspondientes.
Con esta decisión, el Gobierno federal pretende modificar la dinámica cotidiana en los planteles educativos y reducir el protagonismo de los teléfonos celulares durante la jornada escolar.
El desafío comenzará este martes: lograr que los estudiantes mantengan sus dispositivos guardados sin afectar la comunicación con sus familias en situaciones de emergencia.















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