El Congreso de la Unión inició este día un nuevo periodo ordinario de sesiones con la instalación del Congreso General, en un contexto político marcado por la discusión de reformas estructurales, tensiones entre bancadas y la urgencia de desahogar una amplia agenda legislativa.
En la sesión de apertura se declaró formalmente el inicio de los trabajos tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la República, donde los grupos parlamentarios adelantaron que este periodo estará centrado en la revisión de reformas constitucionales, leyes secundarias y temas que quedaron pendientes en el ciclo anterior.
Entre los asuntos prioritarios destacan iniciativas en materia electoral, justicia, seguridad y gobernabilidad, además de reformas impulsadas por el Ejecutivo federal que requerirán mayoría calificada y negociación entre fuerzas políticas. Coordinadores parlamentarios señalaron que el periodo será intenso debido a los plazos legales y a la cercanía de definiciones clave en el ámbito político y administrativo del país.
Durante la sesión inicial, legisladores también abordaron temas de coyuntura nacional y fijaron posicionamientos sobre el rumbo que deberá tomar el trabajo legislativo en los próximos meses, subrayando la necesidad de construir acuerdos y evitar el rezago parlamentario.
Los trabajos continuarán con la instalación de comisiones, el arranque de reuniones ordinarias y la programación de sesiones en ambas cámaras, con el objetivo de avanzar en dictámenes y votaciones antes de que concluya el periodo ordinario.















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